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Sin sorpresas en el informe de EE.UU. sobre cultivos
En el caso de la soja y el maíz los fundamentos viejos son el tamaño de la cosecha de EE.UU. En este reporte, el USDA ajustó los stocks iniciales a la baja para ponerlos en línea con las existencias encontradas al 1 de septiembre en el reporte trimestral, bajó levemente el área, lo que hace pensar que también introdujo los comentarios de mayor superficie abandonada, y la discusión queda centrada en rendimientos. En el caso de la soja no ha habido cambios en el reporte del viernes, y para el maíz los elevó.
Esto es llamativo ya que si bien los datos que van llegando del campo muestran que la productividad de la soja está a la altura o supera las perspectivas del USDA, en el caso del maíz los resultados no son tan buenos. Mientras tanto, la trilla ya habría superado el 50% para el maíz, mientras la soja viene más retrasada, habría pasado un tercio. De allí que no haya mucho espacio para mayores ajustes.
Dicho esto recordemos que en maíz los stocks están bajando respecto de la campaña pasada en 4,3 millones de toneladas y los de soja, subiendo en 6,5 millones de toneladas. De allí que los precios se muestren más sostenidos para el maíz.
En cuanto a fundamentos nuevos en estos mercados lo que tenemos son las perspectivas sudamericanas, y en soja siguen siendo negativas: el USDA acaba de subir a 100 millones de toneladas de 97 millones la producción esperada para Brasil. En tanto, en lo que hace a maíz subió 1 millón de toneladas a Brasil y bajó en la misma cantidad la producción de la Argentina. Es por ello que también por nuestra región se apunta a mayor oferta de soja y menos maíz, sumando así elementos negativos para la oleaginosa.
Caída de la demanda
De todas formas, lo que no debemos olvidar es que el USDA está tomando para la soja una caída de demanda a nivel de EE.UU. de 4 millones de toneladas cuando el año pasado creció 10 millones de toneladas.
Podríamos darle la derecha al USDA en el sentido de que las exportaciones de su país arrancaron lentas. Sin embargo, en el último mes vienen a un ritmo formidable.
Finalmente debemos señalar que los factores negativos comentados están ya descontados en precio, y que por eso aparecieron pisos. El factor de la demanda y el mercado climático sudamericano deberían sumarse en los próximos meses.
Sin embargo, como va a llevar tiempo para que esto traccione, es posible que no lleguemos a verlo para la soja o el maíz de la cosecha vieja. Sí con la nueva.
En lo que hace al trigo, hay gran preocupación por la producción en Australia y Europa del Este. Pero se suma ahora Estados Unidos, donde la falta de humedad pone en jaque la implantación de trigo de invierno.
Localmente es llamativa la fortaleza del maíz y del trigo. En algunos días se paga más que la paridad de exportación. Esto nos hace pensar que hay un convencimiento de que se podrían reducir los derechos de exportación. Esto no deja de ser una creencia generalizada que está causando el efecto de "profecía autocumplida", pero está funcionando.
(*) Profesor e investigador del Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral.


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