El canciller francés, Bernard Kouchner (foto), apeló ayer a la sinceridad más brutal para referirse al presidente de Afganistán, Hamid Karzai, reelecto tras el retiro de su rival del balotaje y una primera vuelta electoral plagada de fraudes. Karzai «es corrupto», dijo el francés, pero «es nuestro hombre». Así, parafraseó a Franklin D. Roosevelt, quien en 1939 defendió célebremente al dictador nicaragüense Anastasio Somoza al afirmar: «Sí, es un hijo de puta, pero es nuestro hijo de puta».
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Dejá tu comentario