30 de mayo 2011 - 00:00

Sinuoso Zapatero también indigna a empresarios

El desalojo forzoso de los manifestantes de Cataluña, ocurrido el sábado, reactivó la protesta de los «indignados». Miles retornaron a la Puerta del Sol y anoche decidieron extender el reclamo.
El desalojo forzoso de los manifestantes de Cataluña, ocurrido el sábado, reactivó la protesta de los «indignados». Miles retornaron a la Puerta del Sol y anoche decidieron extender el reclamo.
Madrid - Muchos empresarios españoles, tanto de grandes compañías como de pymes, comienzan lentamente a generar su propio movimiento de «indignados» contra la clase política y a generar su propia avanzada con un reclamo concreto: que el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero lance un nuevo plan de flexibilización laboral y que el Partido Popular, vencedor en las elecciones del domingo pasado, lo apoye.

Así lo está haciendo saber en reuniones por ahora privadas el Consejo Empresarial para la Competitividad (CEC), la principal agrupación de compañías locales, que incluye a los bancos, la construcción, el turismo, los servicios y las empresas de infraestructura, y que prevé malos vientos en los próximos meses.

Según los privados, podría darse una «tormenta perfecta» en contra de la economía española fruto de la crisis griega, los resultados de las últimas elecciones municipales y autonómicas, la protesta social del 15-M y números de desempleo que no paran de subir.

Los nuevos datos alarmaron a los dirigentes políticos, empresarios y a la sociedad en general: uno de cada dos profesionales de menos de 35 años no consigue trabajo en su especialidad, el 70% de los jóvenes universitarios está dispuesto a dejar el país para poder hacerlo y el 70% de los menores de 40 años afirmó que no podrá llegar a una hipoteca. Hay que decir que en los años previos a la crisis, el mercado de créditos para la compra de viviendas, en especial por parte de jóvenes, fue uno de los motores de la economía española.

Los empresarios piden que se desligue la inflación de las negociaciones salariales para el ejercicio 2011- 2012.

Según el Consejo, el alza de las materias primas y los alimentos, la incertidumbre financiera que genera la crisis griega (con el consiguiente incremento en las tasas de interés en toda la UE) y la caída de la actividad provocan un alza en la inflación española. Por esto, los empresarios piden a Zapatero que las discusiones que están a punto de abrirse se concentren en la productividad de los sectores y las empresas. Para la CEC, que ésa sea la postura oficial del Gobierno, cercano a la conducción de muchos sindicatos clave, implicaría un guiño indispensable para que los mercados dejen de relacionar a España con los Estados europeos en peor situación.

Mayores reclamos

Otros empresarios, organizados en torno a la Confederación Empresarial de Madrid (CEM), quieren una reforma laboral aun más importante, comenzando por privilegiar al «contrato único» que permita la contratación de personal con la posibilidad de indemnizar sólo 20 días por año de servicio y con un tope, ya sea que la extinción se produzca por causa económica o disciplinaria declarada improcedente.

Los empresarios piden negociar directamente con los representantes de los trabajadores y sólo si quieren delegar esta función en otras organizaciones, pero no al contrario. Según los empresarios, este cambio es fundamental para enfrentar el momento de crisis, ya que permitiría flexibilizar y darles movilidad a los convenios laborales en cuanto a horarios y turnos de trabajo.

Se pide también que los salarios se dejen de firmar según convenios nacionales del sector, para que las empresas puedan negociarlos de acuerdo con la situación particular de la compañía. Las referencias serían los resultados propios, la situación del mercado y la productividad. Contra el desempleo sugieren un contrato temporal «de fomento» que dure dos años y esté ligado al salario mínimo (624 euros por mes).



* Enviado Especial a España

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