- ámbito
- Edición Impresa
Siria, hundida en la violencia: ¿más cerca de la paz o de ser escenario de una nueva guerra mundial?
• A SIETE AÑOS DEL INICIO DE LAS HOSTILIDADES Y CON 346.000 MUERTOS, LA SOLUCIÓN PARECE LEJANA
En el país árabe intervienen directamente cinco potencias militares con objetivos diferentes: Estados Unidos, Rusia, Turquía, Irán e Israel, que impiden que el conflicto decante por su propio peso. Las masacres civiles por parte de Al Asad continúan.

Mientras tanto, "Vladmir Putin y sus socios intentan expulsar a EE.UU., pero quieren evitar un enfrentamiento directo", agregó. "En Deir al Zur las tropas de Al Asad buscaban atacar a las FDS. La respuesta estadounidense fue inmediata y mató a cien miembros del régimen. El Kremlin y sus aliados probaron así la reacción norteamericana", revela el experto, también investigador visitante del Instituto de Washington para la política del Cercano Oriente.
Algunas fuentes deslizaron que entre las bajas había miembros del ejército ruso, aunque no se conocieron mayores detalles. Si se confirman los rumores este podría ser el choque más letal entre ciudadanos de ambos países desde la Guerra Fría, y representa tan solo una demostración de un eventual cara a cara.
La ecuación adquiere otro matiz cuando se trata de Turquía: el Gobierno de Recep Tayyip Erdogan lanzó a fines de enero una ofensiva sorpresa contra los kurdos instalados del otro lado de la frontera, pero hasta ahora, Trump y Putin se han limitado a condenas diplomáticas.
"La otra estrategia rusa es dejar que Erdogan ataque a la milicia YPG para demostrar que Estados Unidos no puede protegerla contra Turquía a pesar de los sacrificios que hicieron los kurdos para liberar Al Raqa del Estado Islámico", explica Balance. "Los kurdos no tendrán más alternativa que ponerse bajo protección rusa y dejar que el ejército sirio regrese a su territorio. Así Estados Unidos habrá salido de Siria", evalúa en conversación con este diario.
Matanzas
Y en el medio, la población. En otro contexto, una guerra civil de manual, con un gobierno en el poder combatiendo contra un grupo de disidentes, las hostilidades ya habrían terminado. Tras años de lucha los recursos humanos y de armamento de uno u otro bando se agotarían -esta batalla cumple en marzo su aniversario número siete-, pero la inyección permanente por parte de las potencias para expandir su poderío, extendió la agonía y hoy parece imposible encontrar la punta del ovillo para desactivar las fatalidades.
Así, Estados Unidos, Rusia, Irán, Turquía e Israel, impiden con sus ambiciones activar un mencanismo para la paz, sosteniendo con sus aparatos militares cada lado de la soga a costa de matanzas de niños, mujeres y hombres, familias y generaciones enteras. Se cuentan 346.000 muertos y 12 millones de desplazados. En el mientras tanto, Al Asad se fortalece.
A criterio de Balanche, "Siria puede conocer la paz rápidamente si la rebelión es aplastada, pero todo dependerá de la actitud de los EE.UU. hacia una coalición de Rusia, Irán y también Turquia".
"Si Washington quiere a toda costa quedarse hasta 2021, como dijo el canciller Rex Tillerson en enero de 2018, Irán podría usar los mismos medios terroristas que en el Líbano en 1983, como cuando un camión bomba causó la muerte de 243 soldados estadounidenses y obligó su repliegue", explica Balance.
"¿Donald Trump haría eso? Israel y Arabia Saudita estarían felices de ver a Estados Unidos tomar represalias contra el régimen teocrático", agrega. "Es por eso que 2019 puede ser tanto el año de la paz como el de una generalización regional del conflicto", concluyó.
Alguno de todos los protagonistas internacionales, ¿se animará a cruzar la línea roja?.


Dejá tu comentario