Soja, a la espera de un aumento de la demanda

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El principal factor alcista del mercado de oleaginosas es la perspectiva de una sólida demanda a partir del cuarto trimestre de este año, momento en el cual se dispondrá de la oferta de los Estados Unidos en el mercado.

La presencia de una demanda activa podrá disipar los efectos bajistas de la importante cosecha norteamericana y la perspectiva de mayor productividad en Sudamérica. Según Anne Frick, analista de soja de Prudencial Bache, las cotizaciones del poroto de soja para entrega noviembre en Chicago cuentan con el riesgo de alcanzar precios de entre u$s 308 y u$s 312 por tonelada y, ante la eventualidad de algún problema climático en Sudamérica podrían llegar a reconocer niveles de entre u$s 390 a u$s 404 por tonelada, pudiendo inclusive exceder este nivel si los inconvenientes resultasen serios.

En su último informe, el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA) destacó que los cultivos de maíz en situación «buena a excelente» alcanzaban el 68%, sin cambios respecto de la semana anterior. El año anterior a esta altura, los cultivos dentro de esta categoría llegaban al 61%.

En soja, los cultivos en estas condiciones llegaban al 66%, comparado con el 67% de la semana anterior y el 57% de igual semana de 2008.

Las perspectivas de producción de soja en Sudamérica son optimistas. Se especula con un escenario productivo en la Argentina de alrededor de 51 millones de toneladas y en Brasil de unos 62 millones de toneladas.

Avance en Brasil

En este país, la siembra ya avanza en el principal estado productor, Mato Grosso, donde las recientes lluvias han permitido que la actividad de implantación se lleve a cabo a buen ritmo. En la Argentina ya no existe mucho margen para decidir sembrar maíz o soja, aunque la escasa respuesta que el mercado ha tenido en el caso del primer cultivo, seguramente alentará la expansión del área de cultivo de la oleaginosa.

El plantel de porcinos en los Estados Unidos se contrajo notablemente en los últimos años, hasta alcanzar el mismo nivel que se observaba en 1988, luego de dos temporadas de pérdidas operativas que determinaron un recorte en el número de cabezas en engorde.

Los productores de cerdos de este país solamente contabilizaron dos meses de utilidades en la actividad en el período comprendido entre setiembre de 2007 hasta la fecha, como consecuencia del elevado precio de los alimentos balanceados, la recesión y la epidemia de gripe porcina.

Según se destaca desde la Universidad de Misurí, las pérdidas hasta el momento ascienden a los u$s 4 mil millones y la perspectiva es que este sector no visualice ninguna mejoría hasta junio del año próximo.

Las exportaciones norteamericanas, por su parte, han declinado un 19% en el curso de los últimos siete meses, desde que China ha bloqueado las importaciones de 49 estados estadounidenses, a partir de la epidemia de gripe. China es el segundo importador mundial de cerdos, detrás de Japón. Los precios han caído un 27%, testeando los niveles más bajos de los últimos seis años.

Según un informe reciente de la FAO, la producción mundial de alimentos deberá incrementarse en un 70% hacia 2050, para lograr satisfacer los requerimientos que tendrá la población mundial en ese entonces. La Organización estima que dentro de 40 años habrá que alimentar a 2.300 millones de personas más que en la actualidad. Para que esto sea viable, la inversión en agricultura primaria debería incrementarse en alrededor de un 60%.

La producción total de cereales deberá crecer en 1.000 millones de toneladas más, comparado con una producción anual mundial de 2,1 mil millones de toneladas de la actualidad. La producción de carne deberá crecer más de 200 millones de toneladas para ese entonces, para llegar así a totalizar los 470 millones de toneladas necesarios en 2050. Según esta organización internacional, este incremento productivo se realizará a partir de lograr mejoras en el campo de la biotecnología que permitirán mejores rendimientos, además de la incorporación de nuevas tierras a la agricultura, que se espera provendrán de la zona del sub-Sahara africano y de Latinoamérica.

Importación china

Las importaciones chinas de la campaña 2008/09 se han ubicado en un rango probable de entre 40,7 a 41 millones de toneladas, comparado con los 37,82 millones de toneladas de la temporada anterior. Para la campaña presente, China ya ha anotado muchos negocios, aprovechando probablemente las bajas cotizaciones o la probabilidad de un escenario productivo desfavorable en Sudamérica.

La cosecha china de soja es proyectada en un rango de entre 13 a 15 millones de toneladas, comparado con 16 millones de la temporada anterior. El consumo doméstico se ha venido incrementando a un ritmo de alrededor de 2 millones de toneladas por año, lo que alienta a una demanda sostenida en el tiempo.

Seguramente en esta temporada no observaremos la construcción de reservas que el año anterior encaró China, al ver que las disponibilidades de soja sudamericana languidecían como consecuencia de la sequía, y cuyo monto podríamos cuantificar en torno a los 3 a 6 millones de toneladas, situación que seguramente no se repetirá en esta campaña, al menos en esta extensión. Frick estima que en esta temporada las importaciones chinas alcanzarán los 40 millones de toneladas, 1 millón por debajo de lo alcanzado el año anterior.

Informe de Panagrícola

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