12 de junio 2009 - 00:00

‘‘Sólo las marcas de autos eficientes van a sobrevivir’’

Graeme Grieve
Graeme Grieve
El segmento de los autos de lujo sufrió el impacto de la crisis mundial aunque en menor medida que las marcas masivas. Así lo aseguró a este diario Graeme Grieve, flamante responsable del grupo BMW para Sudamérica y mercados de importación. En su primera visita a la Argentina, el ejecutivo de la compañía (que agrupa también a las marcas Rolls Royce y MINI) se mostró optimista con las perspectivas de esta industria aunque auguró que se acelerarán los cambios en el sector y pronosticó que «sólo las buenas marcas vana a sobrevivir».

Periodista: ¿Cómo impacta la crisis en el segmento de marcas de lujo?

Graeme Grieve: Todas las marcas están siendo afectadas por la situación, pero de diferentes maneras. Si vemos las marcas del grupo BMW, en el primer trimestre del año, cayeron un 20% respecto de igual período de 2008. En cambio, el mercado de lujo en general bajó el 30%. En el caso de Rolls Royce hubo un retroceso de sólo un 5%. Cuando la gente se sienta más segura respecto del futuro, nuestras ventas van a aumentar rápidamente. Por eso pensamos que nuestra demanda se ha diferido y no perdido.

P.: ¿Esto quiere decir que hoy es más fácil vender autos de lujo?

G.G.: No es que sea más fácil, Es diferente. En el sector masivo es muy sencillo influir con medidas de corto plazo como promociones. Se puede comprar participación de mercado con ofertas. En el sector premium nos fijamos más en la cuestión del crecimiento sostenible y la imagen de nuestras marcas. Sabemos que no se puede forzar el mercado. Tenemos que ser pacientes para desarrollar una base sostenible.

P.: ¿Esa paciencia alcanzará para superar la crisis? ¿Estamos cerca del final?

G.G.: Todo lo que puedo decir es que cada día que pasa estamos más cerca de la recuperación. Eso lo vemos en todas las mediciones que se realizan. Pareciera que hemos entrado en una etapa de estabilidad y no vemos un mayor deterioro de la economía, pero el nivel de demanda actual está por debajo de lo que estuvo en setiembre de 2008.

P.: Los economistas tampoco aseguran con firmeza que todo haya pasado.

G.G.: Es lógico. Los economistas que no supieron predecir la crisis son muy cuidadosos ahora en decir cuándo comenzará la recuperación. Estamos en un punto en donde esa recuperación va a estar dada de igual manera por las sensaciones personales como por las cuestiones económicas.

P.: ¿Habrá un nueva industria automotriz después de la crisis?

G.G.: Creo que en los últimos 10 años la industria ha cambiado dramáticamente. Vemos cómo el equilibrio de poder y control se distribuye de manera más pareja. Tenemos una industria norteamericana relativamente débil, una industria automotriz china muy fuerte y muchas marcas conocidas del mundo están siendo comprada por una compañía india. ¿Quién hubiese predicho hace unos años que Fiat sería un jugador principal en el mercado de EE.UU.? La situación económica ha acelerado la velocidad de cambio. Habrá marcas que se reiterarán del mercado temporariamente, pero las eficientes van a sobrevivir.

P.: ¿Cuáles son los planes del grupo para la región?

G.G.: Hemos estado muy activamente presente desde hace 10 años. En la Argentina y Brasil tenemos empresas totalmente nacionales y son nuestros mercados más grandes de Latinoamérica. Tenemos una oficina regional en Panamá que maneja el resto del continente en donde tenemos relación con importadores que comercializan nuestros productos. Dentro del continente hay economías maduras y estables y otras más volátiles. De todas la áreas del mundo, América Latina tiene gran experiencia en el manejo de turbulencias económicas. Eso se ve en cómo la Argentina y Brasil han enfrentado la crisis.
El único obstáculo es el nivel de impuestos a los productos importados. Nuestros autos pueden ser entre un 40% o un 50% más caros que en otras regiones.

P.: Algunas versiones indicaban que BMW podía dejar de ser filial en la Argentina. ¿Eso es posible?

G.G.: Uno de nuestros competidores ha estado hablando a viva voz sobre BMW, diciendo que no estaba comprometido con la Argentina y eso es incorrecto. Voy a aprovechar esta visita para hablar con nuestros empleados, y les voy a decir que eso no va a suceder.

P.: ¿Hasta qué punto la crisis actual sigue siendo económica?

G.G.: Creo que es una crisis de falta de seguridad. Si recordamos lo que se pensaba en setiembre de 2008 no se produjo, ni aproximadamente, el daño que se imaginaba. Vimos muy pocas quiebras de empresas, el desempleo no ha aumentado tanto y la inflación no está descontrolada.

Entrevista de Horacio Alonso

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