Sospechan de “blindaje político” para gremio

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Cuando aún se respiraba tensión frente la gobernación bonaerense, desde el entorno de María Eugenia Vidal responsabilizaron a "sectores políticos" por los incidentes en la marcha de trabajadores de Astillero Río Santiago.

"Creen que el disturbio es una medida de protesta; no venían sólo a pedir diálogo", disparó el ministro de Seguridad, Cristian Ritondo.

En voz baja, en despachos gubernamentales apuntaron los dardos al ultrakirchnerismo. "Habló desde el lugar el intendente (Mario) Secco", dijeron ante este diario, en referencia al cacique de Ensenada. Pero leyeron la escalada de violencia como un supuesto intento de "proteger" a la filial local de ATE, y no como un fogoneo de conflictividad con fines de desestabilización.

La batalla campal de ayer se enmarca en la escalada de tensión entre el Gobierno de Vidal y la conducción de ATE-Ensenada (de Francisco Banegas), en un presente tambaleante que mixtura la necesidad de Cambiemos de ajustar gastos con las sospechas de irregularidades en el manejo de fondos en el Astillero.

En esa línea, en julio pasado el presidente del Ente Administrador del Astillero Río Santiago, Daniel Capdevila, presentó una denuncia judicial por presunta administración fraudulenta, agravada por ser en perjuicio de la administración pública.

En el oficialismo apuntan a actos administrativos supuestamente irregulares de desvío de fondos en favor de ATE - Ensenada, y a contrataciones "injustificadamente onerosas y gravosas" en perjuicio del Astillero, durante el período que tuvo en la gobernación a Daniel Scioli. Ayer, desde el kirchnerismo cuestionaron el accionar policial. "Este Gobierno sólo sabe de ajuste, represión e injusticias", reprochó la titular del bloque de Diputados de Unidad Ciudadana, Florencia Saintout.

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