A mediados de 1972 la fiscalía y los detectives impositivos comenzaron a investigar una serie de sobornos y actos de corrupción en el condado de Baltimore, estado de Maryland. A principios de febrero del año siguiente, insólitamente el vicepresidente de la nación Spiro Agnew, quien no se encontraba involucrado bajo ningún aspecto del proceso, llamó al fiscal general manifestándole su "preocupación y nerviosismo" por lo que ocurría en su pueblo natal. En los primeros días de mayo William Fornoff "se quiebra", involucrando a dos ingenieros, Lester Matz y Jerome Wolff. Matz es el primero que menciona a Agnew dentro de la red de corrupción. Si bien Agnew seguía oficialmente fuera del caso (ver columnas del jueves y viernes pasado) para el día 11 había contratado uno de los estudios de abogados más poderosos de Washington (Charles Colson asesores legales del presidente Nixon). A principios de junio Fornoff se declara culpable y Matz hace una confesión por escrito. El jefe de los fiscales nacionales de Baltimore, quien lleva la causa, se reúne entonces con Elliot Richardson, el nuevo fiscal general (R. Kleindienst había renunciado a fines de abril) y comienzan a trabajar juntos. El 9 de julio Wolff también confiesa y el día 27 la fiscalía informa al Presidente sobre la investigación. El 1 de agosto Agnew es oficialmente anoticiado sobre las causas en su contra y el 5 ya se ha filtrado todo a la prensa. Lo que sigue hasta la renuncia del vicepresidente el 10 de octubre (apenas diez meses después de iniciada la causa) ya es una historia conocida. Si bien estos sucesos se dieron en paralelo con la causa Watergate, nos permiten entrever cómo "le pegó al mercado accionario el juicio contra el vicepresidente. Tomando los 40 eventos más significativos del caso, vemos que en esos días el S&P500 trepó 0,19% en promedio, mientras que retrocedió 0,02% los del resto del período. El enjuiciamiento del vicepresidente de la nación es un hecho gravísimo desde lo político, pero es válido pensar que en principio el mercado bursátil tiende a celebrar la caída de un corrupto. El Dow finalizó el viernes trepando 0,255 a 16775.74 puntos.
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