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Stanley Fischer: el economista que inspiró a Bernanke
Desde 2005, Fischer dirige el Banco de Israel. Su política de shekel barato revitalizó las exportaciones e impulsó un crecimiento económico del 1% en el segundo trimestre de 2009, poniendo fin a la recesión.
Y es que Fischer es el reconocido mentor del grupo de estrategas que están intentando sacar al mundo de su peor recesión en 60 años. Algunos de sus ex alumnos son: Lawrence Summers, principal asesor del Consejo Económico Nacional del presidente estadounidense, Barack Obama, y Ben Bernanke, presidente de la Reserva Federal, de quien Fischer fue director de tesis en 1979.
Como primer subdirector gerente del FMI durante los años 90, Fischer trabajó con Geithner y Summers, entonces funcionarios del Departamento del Tesoro, para resolver crisis financieras en México, Rusia y el sudeste de Asia. «Muchos directores de bancos centrales lo valoran como un pensador sobre la banca central y la política monetaria y financiera», dice Robert Solow, economista ganador del Premio Nobel, profesor emérito del MIT y uno de los maestros de Fischer.
Su padre, Philip, un judío nacido en Letonia, emigró en 1927 a Rodesia, en donde tenía una tienda general. Su madre, Ann, es hija de inmigrantes lituanos que se mudaron a Sudáfrica. La pareja crió a Stanley y su hermano menor en Zambia, entonces conocida como Rodesia del Norte. Fischer estudió en un internado en Ciudad del Cabo y cambió su especialización de ciencia a economía tras hablar con un estudiante de la London School of Economics and Political Science. En su juventud perteneció a Habonim, un grupo juvenil sionista, junto con Rhoda Kheet, su futura esposa, con quien tiene tres hijos. A principios de los años sesenta, Fischer vivía en un kibutz en la costa mediterránea de Israel, en donde cultivaba plátanos.
En 1962 cambió el trabajo manual por los estudios, cuando entró a la London School of Economics. Después obtuvo una beca del MIT, en donde estudió el doctorado bajo la tutela de dos futuros premios Nobel de Economía: Paul Samuelson y Robert Solow. Tras concluir el doctorado en 1969, empezó a dar clases en la Universidad de Chicago y entró a la política cuando el secretario de Estado del presidente Ronald Reagan, George Shultz, lo nombró para que formara parte de un panel de asesoría para crear un programa de estabilización para Israel.
De 1988 a 1990, Fischer fue economista jefe del Banco Mundial y después de pasar una temporada dando clases en el MIT se incorporó al FMI como segundo del director gerente, Michel Camdessus, en 1992.
Tras dejar el FMI en 2002, Fischer empezó a trabajar para Citigroup Inc. como vicepresidente, en donde llegó a dirigir el grupo del sector público. En 2005 aceptó encargarse de dirigir el Banco Central de Israel, en Jerusalén.
En un esfuerzo por salvar la economía israelí impulsada por las exportaciones, en 2008 Fischer ordenó al Banco de Israel comprar dólares en cantidades sin precedentes para reducir el valor del shekel. De marzo de 2008 a octubre de 2009 incrementó las reservas internacionales de u$s 28.500 millones a u$s 61.200 millones.
El programa de compras ayudó a debilitar el shekel contra el dólar un 22% durante dos trimestres de contracción económica, lo que ayudó a empresas israelíes como Petah Tikva y Teva Pharmaceutical Industries, el mayor productor de genéricos del mundo. Con la reducción en las tasas de interés y las compras de dólares, Israel logró un crecimiento del 1% en el segundo trimestre de 2009, lo que puso punto final a seis meses de recesión. En el tercer trimestre, el PBI se expandió un 2,2%.
Agencia Bloomberg


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