5 de febrero 2013 - 00:00

Stefan Kudelski fue un inventor que revolucionó mucho más que el cine

Con la creación del grabador portátil Nagra, Kudelski -fallecido la semana pasada a los 83 años-, no sólo cambió la manera de grabar el sonido de un film sino también la historia del espionaje y la de las expediciones científicas.
Con la creación del grabador portátil Nagra, Kudelski -fallecido la semana pasada a los 83 años-, no sólo cambió la manera de grabar el sonido de un film sino también la historia del espionaje y la de las expediciones científicas.
El primer grabador portátil, el legendario Nagra, fue uno de los inventos que revolucionaron la manera de hacer cine en la segunda mitad del siglo pasado. Su inventor, el científico polaco Stefan Kudelski, murió la semana pasada en Suiza a los 83 años, según informó con cierta retraso un vocero de la empresa que fundó en la década de 1950, The Kudelski Group.

Antes de la aparición del Nagra, la grabación del sonido de un film se hacía con un aparato que tenía el tamaño de una cabina telefónica, lo que lógicamente no facilitaba la realización de una película sonora fuera del ámbito de un estudio de cine. Con el Nagra, que tenía el tamaño de una caja de zapatos, todo cambió.

La libertad que daba el Nagra permitió otro tipo de producción cinematográfica y, sobre todo, los directores de la nouvelle vague francesa tuvieron una enorme deuda con la libertad que les dio el grabador Nagra para su estilo de rodajes. De ahí que en numerosas ocasiones cineastas de la importancia de Francois Truffaut o Jean-Luc Godard hicieran notar la importancia que tuvo el invento de Kudelski en sus carreras.

Pero el Nagra no fue sólo importante en el mundo del cine. Durante la Guerra Fría, el Nagra y otros de sus subproductos se convirtieron en herramientas esenciales de los espías tanto en Occidente como detrás de la Cortina de Hierro. Incluso el mismísimo presidente Kennedy le encargó a Kudelski un diseño especial para tareas de escuchas para espionaje, el modelo Nagra SN (Serie Negra).

Stefan Kudelski era aún un estudiante de ingeniería en Suiza cuando patentó el Nagra I. el grabador de cinta abierta portátil que bajaba sustancialmente los costos de estudio y que pronto empezó a ser utilizado por las emisoras de radio suizas. Fue a fines de la década de 1950 cuando el Nagra III, apenas levemente más pesado, pero no de mucho mayor tamaño, se adaptó especialmente a las necesidades de una nueva generación de productores de cine. El nuevo grabador no sólo fue terriblemente influyente en la evolución de la nouvelle vague, sino imprescindible para un nuevo tipo de films documentales, empezando por el célebre documental sobre la gira inglesa de Bob Dylan, «Dont Look Back» y otras producciones de D.A. Pennebaker. En realidad, a partir de la década de 1960 hasta las más importantes superproducciones de Hollywood confiaron en el Nagra para la grabación de su banda de sonido. Hasta lijosas producciones de los 80, como la ganadora del Oscar «Amadeus» de Milos Forman apelaron a la calidad de sonido y libertad logística derivada de la creación de Kudelski, que a lo largo de los años fue premiado tres veces por la Academia de Hollywood por sus logros técnicos, además de dos premios Emmy por su aporte a la tecnología televisiva.

Otro cineasta que supo apreciar el máximo potencial del Nagra fue William Friedkin, que lo utilizó en algunas de sus películas más famosas por su uso moderno del sonido, «EL exorcista» y «Contacto en Francia».

Kudelski también fue homenajeado por el Museo del Espionaje sito en la ciudad de Washington, en el que, entre otras piezas de la tecnología de inteligencia, hay un Nagra de 1980 obtenido de la Stasi, la policia secreta de Alemania del Este.

Por otro lado, el Nagra también tuvo un importante desenvolvimiento en expediciones científicas, y fue llevado en varias misiones de exploración al Everest. En 1960, el oceanógrafo Jacques Piccard lo llevó en su submarino para grabar sonidos a 37.800 pies de profundidad.

Kudelski nació en Polonia en 1927, de donde huyó con su familia a principios de la Segunda Guerra Mundial. The Kudelski Group actualmente fabrica grabadores digitales, aunque aún mantiene equipos analógicos, pero ya no domina el mercado como sucedía en la segunda mitad del siglo pasado.

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