18 de mayo 2011 - 00:00

Strauss-Kahn dice ahora que relación fue “consentida”

Un autobús policial ingresaba ayer a la cárcel de Rikers Island, donde permanece detenido en una celda individual Dominique Strauss-Kahn.
Un autobús policial ingresaba ayer a la cárcel de Rikers Island, donde permanece detenido en una celda individual Dominique Strauss-Kahn.
Nueva York - El director gerente del FMI, Dominique Strauss-Kahn, durmió las dos últimas noches en la célebre cárcel Rikers Island de Nueva York, separado de otros internos por su seguridad, en una celda individual de 3,5 por 4 metros y recibió ropa de cama, jabón, champú y pasta de dientes. Mientras está a la espera de que el viernes un jurado popular decida si se lo acusa formalmente de los cargos de abuso sexual e intento de violación, sus defensores dieron un giro en su estrategia y ayer plantearon que pudo haberse tratado de una «relación consentida».

El viernes, Strauss-Kahn había dormido en una lujosa suite de hotel a 3.000 dólares la noche con sala de conferencias, salón, baño de mármol y un dormitorio con una cama gigante y edredón de plumas, aunque sus abogados dijeron que el precio fue de 525 dólares. En esa suite del hotel Sofitel cerca de Times Square, Strauss-Kahn agredió, según la denuncia, a una mucama el sábado al mediodía, y desde entonces su futuro político se ha desmoronado.

Sus abogados dicen que es inocente, pero aunque esto fuera así, igual podría perder su cargo como jefe del FMI y debería renunciar a sus esperanzas de presentarse a las elecciones presidenciales de Francia en abril próximo.

Strauss-Kahn, de 62 años, fue trasladado a Rikers Island después de que una jueza de Nueva York le negó su petición de fianza por temor a que se fugara de Estados Unidos. Para evitar posibles ataques, las autoridades lo colocaron en la más pequeña de las 10 cárceles del gran complejo de Rikers y lo separaron de los otros presos.

Se prevé que en la audiencia del viernes los abogados de Strauss-Kahn apelen la decisión de la jueza sobre la fianza y ésta podría ser una cuestión clave en el caso. Se supone que con libertad bajo fianza, el directivo tendría mejor acceso a sus abogados y podría vivir en la casa de su hija que reside en Nueva York.

Pero los abogados defensores no tomaron todavía una dirección concreta. Primero intentaron probar que Strauss-Kahn estaba almorzando con su hija en el momento en que se habría producido el hecho. Pero luego, el abogado principal, Ben Brafman, sostuvo que las pruebas forenses recogidas por la Policía al jefe del FMI durante el fin de semana no eran consistentes «con un encuentro forzoso».

Brafman defendió con éxito a Michael Jackson de cargos de abusos en 2005 y expertos legales dicen que su equipo intentará casi con seguridad descubrir información sobre la empleada del hotel en el caso de Strauss-Kahn.

Posibilidad

Según una fuente anónima cercana a la defensa, «podría haber habido consentimiento perfectamente» de parte de la camarera, de la que lo único que se sabe es que es una inmigrante africana de 32 años. Pero la explicación de la defensa dista significativamente de la versión ofrecida por la acusación de la Fiscalía de Manhattan, que asegura que el francés «cerró la puerta de la habitación de su hotel para evitar que su víctima, una empleada de limpieza del establecimiento, pudiera escapar».

Curiosamente, una encuesta realizada en Francia muestra que el 57 por ciento de los franceses considera que Strauss-Kahn es «víctima de complot», según un sondeo del instituto CSA. En cambio, el 32 por ciento de los consultados consideró que el dirigente socialista francés no es «víctima de un complot» y el 11 por ciento no se pronunció.

Hasta el presidente Sarkozy pidió que se mantenga «la sangre fría, el coraje, la unidad, el trabajo» y «la dignidad» durante un desayuno con cuadros de su partido, en alusión a la situación de Strauss-Kahn, sin nombrarlo explícitamente.

Dejá tu comentario