- ámbito
- Edición Impresa
“Suba de deuda de EE.UU. traerá próxima debacle”
«La explosión de la deuda soberana de Estados Unidos podría hacer más daño a la economía que la reciente crisis financiera», alertó el economista John Taylor en un artículo reciente en el diario Financial Times. Para el profesor de la Universidad de Stanford, «la deuda podría llegar al 100% del PBI en tan sólo cinco años» y, si los riesgos sistémicos en el sector privado llevaron a esta crisis, el crecimiento de esta deuda impagable conducirán a la próxima crisis.
- Que la Reserva Federal ahora compre bonos del Tesoro de más largo plazo, en un esfuerzo por mantener bajos los rendimientos, añade credibilidad a esta aterradora historia, porque sugiere que la deuda se monetizará. Y que la Fed pueda tener dificultades para reducir de su inflada hoja de balance para prevenir la inflación aumenta el riesgo considerablemente.
- Por supuesto, un 100% de inflación significa un 100% de depreciación del dólar. Los estadounidenses tendrían que pagar 2,80 dólares por un euro, el japonés podría comprar un dólar por 50 yenes y el oro llegaría a u$s 2.000 por onza. Esto no es un pronóstico, porque la política puede cambiar; es más bien una indicación de la magnitud del riesgo sistémico que el Gobierno está creando.
- ¿Podría Washington desoír esta llamada de atención? Ya se escucharon sus excusas. «Tenemos una crisis financiera sin precedentes y deberemos cargar un déficit sin precedentes». Esta reflexión es irresponsable. Una política responsable sería tratar de equilibrar el Presupuesto en tiempos de bonanza.
- Las acciones e intervenciones del Gobierno en los últimos años provocaron, prolongaron y agravaron la crisis financiera. El problema es que la política es cada vez peor. Los altos funcionarios gubernamentales, abogan por la creación de un poderoso regulador del riesgo sistémico para aplacar el riesgo sistémico en el sector privado. Pero ahora es su Gobierno la fuente más seria de riesgo sistémico.
- La buena noticia es que no es demasiado tarde. Hay tiempo para despertar, para hacer una corrección y volver por el buen camino. Muchos culpan a las agencias de calificación por no darnos información sobre los riesgos sistémicos en el sector privado que llevaron a esta crisis. No las ignoremos cuando intentan alertarnos sobre los riesgos en el sector público que conducirán a la próxima crisis.


Dejá tu comentario