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Subtes: aumento frenó paros pero sigue presión a Macri
El titular de Subterráneos de Buenos Aires, empresa estatal del Gobierno porteño, Juan Pablo Piccardo, al llegar ayer al Ministerio de Trabajo, tras la insistencia del Gobierno, la empresa y los sindicatos.
La reunión comenzó a media mañana en el Ministerio de Trabajo, y primero aceptó un gremio y luego, a la noche, la agrupación de metrodelegados decidió también suspender el paro, pero seguir deliberando en asambleas hoy.
Tras la firma del acuerdo por aumento de sueldos quedó la duda sobre quién pondrá el dinero, que la empresa reclama al Gobierno porteño presuntamente por deuda de obras en la línea H que gestiona la Ciudad a diferencia de las otras cinco que se gerencian mediante un contrato entre Metrovías SA y el Gobierno nacional.
La empresa ya venía planteando problemas financieros y ayer volvió a exigir por escrito que el Gobierno de Mauricio Macri le gire el dinero para pagar los aumentos acordados. La administración macrista le dijo que reclame donde corresponda y fuentes del Gobierno nacional aseguraron a este diario que «la plata nosotros no la ponemos».
Llamó la atención que la concesionaria Metrovías SA llegara con una oferta interesante para los trabajadores, después de varias reuniones en las que adujo que no podía subir los salarios. Esa decisión, según reveló el acta elaborada en Trabajo fue a partir de la presencia del Gobierno de la Ciudad en la mesa. Así, el acuerdo salarial después de diez horas de reuniones, evitó que hoy comenzara el paro de tres días del servicio de subterráneos y los sindicatos afirmaron que se retomará la negociación en tres meses.
Oferta
La empresa concesionaria lanzó una oferta, una vez que contó con la presencia en la mesa del titular de Subterráneos de Buenos Aires Sociedad del Estado (SBASE), Juan Pablo Piccardo, en representación del Gobierno porteño, quien llegó al encuentro anunciando que de todos modos la administración PRO era ajena a la controversia por los sueldos.
El Gobierno logró de esa manera, con la presión de gremios y de la empresa que el funcionario -que había reclamado con la fuerza pública- se sentara a la mesa de paritarias, como una manera más de comprometer al Gobierno porteño, que resiste tomar el control de la concesión. Piccardo aclaró antes de entrar a la reunión y en la propia acta que se labró tras el primer acuerdo con uno de los sindicatos, que la Ciudad no tenía por qué estar allí. Macri le había pedido que concurriera para eludir posibles responsabilidades si el paro se llevaba adelante.
El conflicto salarial ya venía contaminado de la pelea entre el kirchnerismo y la administración macrista por el traspaso de los subtes, pero se complicó más porque son dos gremios distintos los que debieron acordar. A eso se suma que la concesionaria Metrovías venía exigiendo fondos a Macri por una merma de pasajeros a partir del aumento del viaje y al Gobierno nacional porque deposita parte del subsidio en una cuenta que tiene como destino obras para mejorar del servicio.
Primero selló el acuerdo la Unión Tranviarios Automotor (UTA), gremio con personería que representa en la práctica a un sector de los empleados de los subtes, pero la agrupación fuerte, cuyos trámites para llegar a conseguir status están en marcha, es la de metrodelegados -Asociación Gremial de Trabajadores del Subte y Premetro (AGTSyP)- el grupo que tiene mayor incidencia en caso de aplicar medidas de protesta. Por eso, la semana pasada lo metrodelegados arrancaron un paro del servicio el miércoles al mediodía cuando la UTA lo había convocado para el jueves. Lo mismo pasaba esta semana, cuando la UTA anticipó huelga para el jueves y la agrupación lo previó «para hoy y mañana», sumando jornadas sin servicio.
En sí la propuesta que aceptaron los sindicalistas es por categorías. Los encuadrados en las 1 y 2 de la actividad percibirán $ 1.200 retroactivos al 1 de marzo; los de la 3 y la 4, $ 1.100; los de la 5 $ 1.000 y los de la 6, 7 y 8, $ 900.
El acta que se firmó en Trabajo comienza con la aclaración de Piccardo, quien sostiene que «hemos decidido comparecer a esta reunión, aun en disconformidad, porque tenemos la voluntad de colaborar en la medida de nuestras posibilidades para que el conflicto se pueda resolver».
Luego la empresa señala que ha solicitado en varias oportunidades la presencia del Gobierno de la Ciudad «como condición necesaria para lograr avances efectivos en la negociación salarial en curso». Metrovías remarca que le viene reclamando a la Ciudad que, desde que Macri firmó el acta de transferencia en enero pasado se le produjeron «desfases económicos y financieros», entonces «requiere de forma urgente» que el Gobierno porteño «que previo a la fecha de pago de los salarios de mayo 2012 entregue a Metrovías el monto correspondiente al incremento salarial consignado en la presente». Piccardo responde en el escrito que «no es responsabilidad» del Gobierno porteño y que «en todo caso deberán reclamar ante quien corresponda».
De ese modo la puja por la transferencia y los fondos que reclama Metrovías no tuvo fin. Por ahora los paros están suspendidos, pero los activistas no aseguran una nueva protesta en caso de no conformar a todos los sectores.


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