28 de julio 2009 - 00:00

Suecia exigió a Chávez que explique escándalo de armas

El presidente colombiano, Álvaro Uribe, durante una alocución en la Universidad de Medellín se refirió a las armas suecas en manos de las FARC.
El presidente colombiano, Álvaro Uribe, durante una alocución en la Universidad de Medellín se refirió a las armas suecas en manos de las FARC.
 Estocolmo y Caracas - Con información en apariencia difícil de refutar, Álvaro Uribe volvió a poner en aprietos a Hugo Chávez acerca de sus supuestos vínculos con la guerrilla. Luego de que el Gobierno colombiano confirmara ayer la incautación de armamento sueco, inicialmente vendido a Venezuela, que terminó en manos de la guerrilla de las FARC, Suecia pidió explicaciones en duros términos a Chávez.

«Está confirmado que una pequeña cantidad de armas producidas en Suecia fue encontrada en un campamento de las FARC. Pedimos explicaciones a responsables del Gobierno de Venezuela para que nos diga cómo este equipamiento ha sido econtrado en Colombia», declaró el consejero político del ministerio sueco de Comercio, Jens Eriksson.

Según Eriksson, un arsenal de armas, que incluían lanzacohetes Saab, había sido vendido a Venezuela en la década del 80.

El funcionario precisó que ninguna empresa sueca fue autorizada a exportar armamento hacia Colombia.

Por su parte, en Bogotá, el vicepresidente colombiano, Francisco Santos, sostuvo que «en varios operativos en los que hemos podido recuperar arsenales de las FARC hemos encontrado municiones potentes, equipos potentes, entre otros armas antitanque que un país europeo le vendió a Venezuela y que aparecieron en manos de las FARC».

La semana pasada, en Londres, la revista especializada en defensa Jane's reveló que el ejército colombiano incautó un número indeterminado de lanzacohetes antitanque en campamentos de las FARC que podrían haber sido vendidos originalmente por un fabricante sueco al ejército de Venezuela. La publicación inglesa precisó que los lanzacohetes serían del modelo AT4, fabricado por la compañía sueca Saab Bofors Dynamics.

«Todos los países hacia donde exportamos deben firmar un certificado de destinatario final, si no la exportación no se autoriza. Desgraciadamente, a veces un arma termina allí donde no debería llegar, pero es muy raro», explicó el director de Saab Bofors Dynamics, filial del importante productor de armas y equipamiento militar sueco Saab AB, Tomas Samuelsson.

La denuncia volvió a tensar las relaciones de Colombia con sus vecinos, días después de que el Gobierno de Uribe difundiera un video en el que el jefe de las FARC, Mono Jojoy, diera cuenta de que la guerrilla había colaborado con la campaña del ecuatoriano Rafael Correa.

El ministro del Interior de Venezuela, Tareck El Aissami, salió ayer al cruce de la nueva información, al calificar como una «película barata» basada en «mentiras e infamias» las denuncias de la supuesta entrega de armas compradas a las FARC.

El funcionario señaló que la supuesta entrega de lanzacohetes suecos a los rebeldes colombianos es una nueva «arremetida contra nuestro Gobierno, fundamentada sobre la base de mentiras e infamias». «Estas acusaciones rayan en lo ridículo», dijo al comentar la denuncia del vicepresidente colombiano.

«Desmentimos absolutamente que nuestro Gobierno, nuestras instituciones estén prestas para colaborar con algún tipo de organización criminal o terrorista. Todo lo contrario», dijo.

El Aissami señaló que «hasta ahora nadie conoce qué armas» fueron las incautadas en Colombia y agregó que «todo parece una película barata del Gobierno norteamericano y de los pitiyankis de la región».

Ironía

«No nos extrañaría que nuevamente sea la supercomputadora (del extinto líder guerrillero Raúl Reyes) que aparezca de nuevo con una configuración extraña», ironizó.

Las palabras del ministro del Interior encontraron eco en la declaración del ministro venezolano de Relaciones Exteriores, Nicolás Maduro, quien calificó ayer de «campaña brutal» contra su país esta versión. Según Maduro, estas acusaciones tratan de «justificar» el acuerdo militar que estudian Colombia y Estados Unidos para que éste use bases militares en el país sudamericano. «Siempre que hay este tipo de coyunturas comienza a funcionar el aparato mediático mundial para construir medias verdades con mentiras y tratar de justificar lo injustificable», opinó Maduro.

«Toda esta campaña tiene un solo objetivo: justificar la presencia de bases militares estadounidenses en el territorio de Colombia», concluyó.

Agencias AFP, DPA y EFE

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