15 de enero 2018 - 00:00

Sueldos: no se podrán ocultar activos por embargo

Jorge Triaca.
Jorge Triaca.
Los recientes cambios instrumentados por un mega DNU generaron interpretaciones confusas sobre los verdaderos cambios y alcances de la nueva normativa. A continuación los datos más relevantes que involucran tanto a la cartera laboral de Jorge Triaca como al Banco Central.

• En primer lugar, se ratifica el carácter de inembargabilidad del salario como concepto alimentario. O sea, como principio rector el salario del trabajador no es embargable.

• En segundo lugar, tampoco se modifica el porcentaje que se puede embargar del salario una vez que la Justicia lo dictaminó, actualmente de hasta el 20%.

• Lo que si se modifica es la aplicabilidad sobre las cuentas sueldo. Según el BCRA se corrige una laguna de la normativa vigente por un error de técnica legislativa en un artículo de la Ley de Contrato de Trabajo.

• En este sentido se resuelve a partir de ahora que si un juzgado aprueba un embargo, hay dos formas por las cuales se lleva a cabo. O bien, vía el empleador, en ese caso corre el límite del 20%, es decir, solo pueden embargarle al trabajador hasta un 20% del salario. La otra es yendo contra todas las cuentas financieras del trabajador. En ese caso la cuenta sueldo es protegida por el equivalente a tres sueldos promedio. De modo que el excedente es pasible de embargarse. De esta manera se evitan que el demandado transfiere fondos de otras cuentas hacia la cuenta sueldo para evitar el embargo. Se termina así con la posibilidad de ocultar activos, sean ahorros u otros fondos, para luego transferirlos a la cuenta sueldo.

• En síntesis, la cuenta sueldo sigue protegida, mientras que las cuentas corrientes o por ejemplo los depósitos a plazo fijo no. Esto implica que el embargo puede ser aplicado sobre el flujo, o sea, sobre el salario y opera el límite del 20%, o bien sobre el stock, y corren los tres sueldos. O sea, si una persona tiene un salario de $100, solo pueden embargarle hasta $20 si se interviene vía el empleados, y sino todo lo que exceda de $300.

Desde el punto de vista financiero, para los bancos, que castigaban a los asalariados en términos de calidad crediticia, precisamente por estas lagunas normativas, podrán corregir y mejorar la calificación de este segmento de clientes a pesar que la morosidad del sistema bancario es baja. Si bien no se espera que mejoren sustancialmente las tasas activas para estos segmentos, en el mediano plazo debería haber alguna mejora crediticia.

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