Es casi medianoche, pero la actividad de la economía informal en Petare, el barrio más popular del este de Caracas, no se detiene a pesar de que el tráfico vehicular y el flujo de personas disminuyeron.
A las afueras de la estación del subte o en las calles cercanas a la redoma (rotonda) de Petare, los llamados "bachaqueros" -personas que comercian con alimentos y otros rubros subsidiados por el Gobierno- aprovechan hasta la penúltima hora del día para revender en sus improvisados puestos los alimentos y productos básicos que siguen escaseando en el país.
"Hasta la 11 de la noche, hora en que cierra el subte, aprovechamos para revender la mercancía que se consiguió en el día. A pesar de la hora siempre hay gente que viene a comprar", destacó Andrés durante un recorrido por la zona.
"En este país ocurre, por ejemplo, que la gente haga largas colas y luego, cuando logran entrar al supermercado, se acabó lo que querían comprar. Aquí no, aquí vienen, lo ven o preguntan si hay lo que están buscando. Se llevan lo que quieren sin hacer cola o estrés alguno", comentó.
En lo de Andrés y otros de sus colegas no faltan productos como leche en polvo y líquida, mantequilla, azúcar, café, harina precocida, jabón en polvo, lavaplatos, desodorante, champú, pañales desechables y papel higiénico.
Los "bachaqueros" se las "inventan" para tener sus puestos abastecidos y surtidos a pesar de la venta controlada con el documento y del decreto que en octubre pasado publicó en la Gaceta Oficial el Gobierno para limitar a los informales "vender artículos regulados".
Todo lo que se vende se ofrece sin mayor reserva, a precios que superan con creces el valor establecido por el Gobierno.
Venezuela registra una aguda escasez y desabastecimiento en la mayoría de los productos básicos que el presidente Maduro atribuye a una "guerra económica" impulsada por los empresarios y sectores de la "ultraderecha", con ayuda de Estados Unidos, para desestabilizar, generar caos y violencia en el país con miras a sacarlo del poder.
Para Froilán Barrios, miembro del Frente Autónomo en Defensa del Empleo, el Salario y el Sindicato (Fadess), la situación para quien trabaja se está agravando "con una inflación que se proyecta entre 120% y 150% para este año, según cifras prudentes. El desabastecimiento y la escasez derivaron en el 'bachaqueo' y esto a su vez fue encareciendo aún más la vida del venezolano".
"El hecho de que un trabajador después de cumplir su jornada deba ir a buscar un alimento o cualquier otro producto en una cola que no sabe cuánto tiempo le consumirá, prefiere -destacó Barrios- ir al 'bachaqueo', aunque eso implique pagar el producto 4 o 5 veces más por encima del precio que se consigue en el mercado". "Todo esto evidentemente va a empobrecer mucho más a la población y a aumentar la pobreza extrema al 45%", precisó.
El economista y catedrático Jesús Casique tildó por su parte de "insólitos" los argumentos del Gobierno sobre la crisis y rechazó que "la recesión, escasez y el desastre económico sean producto de una guerra económica".
"Son humillantes las colas para adquirir escasos productos en un país petrolero que está en niveles paupérrimos, retornando al siglo XIX con un modelo fracasado y primitivo", comentó.
| Agencia ANSA |



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