Tabacaleros en alerta por suba impositiva

Edición Impresa

 El incremento en la presión impositiva en los cigarrillos puso en alerta a la industria tabacalera. Es que, según afirman, si bien el consumo no disminuyó (se trata de un producto que se clasifica como "inelástico", es decir, una suba de su precio tiene un impacto menor en la cantidad demandada), sí lo hicieron las ventas que, calculan, caen un 35% en mayo.

A principios de este mes, el Gobierno aumentó del 60% al 75% la alícuota del impuesto interno a los cigarrillos. Esta suba hizo que los precios al público se incrementaran, en promedio, un 40%. De esta manera, el comercio ilegal volvió a ejercer su presión, en una industria donde el tercer competidor mundial es representado por el contrabando.

Son cinco los impuestos que gravan la actividad (Fondo de Asistencia Social, Fondo Especial del Tabaco, Impuestos Internos, Impuesto al Valor Agregado e Ingresos Brutos). A través de estos impuestos, el Estado recaudó alrededor de $ 30.000 millones en 2015, lo que equivale, aproximadamente, al 58% del monto recaudado por retenciones a las exportaciones de soja.

La Argentina, con el 79,6%, es el país con mayor carga fiscal sobre los cigarrillos de América Latina. Detrás están Chile (76,1%), Venezuela (71,3%) y Ecuador (71,1%). También los vecinos se sitúan por debajo: Brasil tiene un 65,9%, Uruguay, un 61,5%; Bolivia, un 33,6% y Paraguay, con un 14,4% (que es de donde mayor comercio ilegal provienen, aseguran en la industria).

La justificación para el incremento de los impuestos en el tabaco recaen, además de los mayores ingresos fiscales, en gravar un bien que es nocivo para la salud. Sin embargo, el consumo no llega a disminuir de manera considerable pero sí lo hacen las ventas de cigarrillos, hecho que termina afectando de manera negativa no sólo en el sector sino también en la recaudación impositiva.

Dejá tu comentario