Secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno.
El efecto elecciones, y sus consecuencias en la Justicia, alcanzarían, además de al ex secretario de Transporte Ricardo Jaime, también a Guillermo Moreno, continúe o no en su cargo. Una de las causas que tiene en su contra por sus acciones directas en el INDEC tendría novedades en los próximas días; incluyendo una citación al funcionario para que se presente en el juzgado Federal de Rodolfo Canicoba Corral.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Se trata de la causa por «Violación del secreto estadístico» y «falsedad ideológica de instrumento público», que en su momento (mayo de 2007) había realizado el entonces fiscal nacional de Investigaciones Administrativas Manuel Garrido, luego de una presentación de los senadores radicales Gerardo Morales y Ernesto Sanz.
Involucrada
En la causa también está implicada la entonces directora de Precios, Ana María Edwin, quien, según el ex fiscal, por orden de Moreno, habría abierto al secretario de Comercio Interior la información sobre el listado de comercios que en el primer trimestre de 2007 fueron consultados para elaborar el Indice de Precios al Consumidor (IPC). Esta información es secreta, su contenido amparado por la Ley 17.622 y tendría un castigo de hasta 4 años de prisión según la sanción que prevé el Código Penal. La intención de Moreno, era, según la presentación, conocer los comercios encuestados porque después pudieran ser visitados por inspectores de la Secretaría a su cargo para forzar una baja en los precios. Según Garrido, además, en esa etapa se habrían violentado los comunicados del organismo.
La investigación a la que más de dos años después le haría lugar el juez Canicoba Corral, se basaría en los testimonios del ex titular del INDEC Lelio Mármora, quien habría contado que el funcionario le pidió «la lista de comercios a los que el INDEC encuestaba para poder desarrollar su acción de control». El ex titular del organismo se habría negado al pedido «explicando que la información estaba amparada dentro del secreto estadístico» y que ante la negativa de Mármora, Moreno pidió «la totalidad de la información de relevamiento de precios, con toda la desagregación». La historia terminó con la acusación a Mármora de «falta de colaboración» con «un estilo duro, no amable» (siempre según la presentación de Garrido). Días después, Mármora era eyectado.
En la misma causa, y en contra de Moreno, había declarado Clyde Trabuchi, ex directora de Estadística de Condiciones de Vida, que declaró que el ex secretario «la abrumaba» con sus cuestionamientos sobre la metodología que utilizaba, y la falta de inclusión de los acuerdos de precios y rebajas estacionales que supuestamente el IPC no contemplaba.
Finalmente, Beatriz Pagliere se hizo cargo de la Dirección de Precios, Mármora y Trabuchi fueron desplazados, y la intervención morenista tomó cuerpo y forma. Siguiendo con la acusación hacia Moreno, que forma parte del informe de más de 90 páginas de Garrido que ahora la Justicia parece haber reflotado, Paglieri ordenó luego modificar los datos de verduras, prepagas y hotelería, teniendo en cuenta los acuerdos de precios de Moreno.
La acusación incluye además la orden de fotocopiar los formularios relevados por los encuestadores de los datos de alquileres, con la intención de verificar cuáles habían sido las consultas. Garrido incluyó también en la causa el nombramiento de los «Batata Entry», en alusión a custodios contratados que terminaron cargando datos ante la negativa de la planta permanente del INDEC de procesar la información.
Causa antigua
No es éste el único disgusto judicial de Moreno. El martes se conoció que la jueza en lo Contencioso Administrativo Federal, Claudia Rodríguez Vidal, le ordenó a Edwin informar sobre la metodología sobre la cual se basa el INDEC desde mayo del año pasado para calcular el IPC. También se trataba de una vieja demanda, iniciada en mayo de 2007, también adormecida hasta después de las elecciones del domingo pasado.
Mientras tanto, Guillermo Moreno continuó ayer (luego de haber estado renunciado el miércoles durante tres horas) en su cargo, dando órdenes con el trato habitual. Su día estuvo dedicado a sus funciones de mánager y CEO de Papelera Quilmes, aclarándole a un hipermercado que debería seguir comprando la mercadería sin importar los resultados de las elecciones. El funcionario también dejó claro a un par de empresas dedicadas a la venta de electrodomésticos que el ingreso de productos desde el exterior continúa vedado si no se exporta por el mismo nivel.
Dejá tu comentario