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Tarifas: Macri, dispuesto a perder con las botas puestas
El peronismo reiteró la línea de negociación con plazo hasta el martes, pero el Presidente ratificó los aumentos.
Tarifas. Senado pasó ayer para el martes el debate de la ley de la oposición. El PJ emplazó al Gobierno para que modifique los aumentos. Foto: Ignacio Petunchi.
Por su parte, el jefe del interbloque Cambiemos, el radical Luis Naidenoff, ratificó la competencia de Nación para fijar tarifas, recordó la complicación en las provincias con la devolución de subas ya abonadas -retroactivo a noviembre pasado si se sanciona la ley- y advirtió que la iniciativa en cuestión "terminará subsidiando de nuevo al Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA)".
El peronista disidente Juan Carlos Romero pidió no llegar a los extremos "del veto o del ultimátum", y agregó que "no conocemos la composición de los costos tarifarios, alguien debe explicarnos los números. Que alguien venga a mostrarnos los balances de las empresas y tratemos de saber la postura de las provincias". El salteño adhirió a Pichetto respecto de la situación de Edenor, Edesur y AySA en Ciudad y provincia.
Desde el cristinismo, Anabel Fernández Sagasti acusó al oficialismo de actuar con "dobles discursos y cinismo" y exigió la firma urgente del dictamen y el tratamiento en el recinto la próxima semana. Otra filosa legisladora pero del PRO, Laura Rodríguez Machado, le contestó: "La energía no tenía un precio real y eso generó que no hubiese inversores. Así perdimos la soberanía energética, no se ampliaron las redes de infraestructura y con los subsidios pagados por la gente del interior se sostuvo la gran mentira de que en la Argentina no había inflación".
Rodríguez Machado remarcó por otra parte que "los subsidios que nuestro Gobierno sostiene mediante la tarifa social sirven para ayudar a los que menos tienen, no a las empresas", y aseveró: "Debemos transparentar el costo real de la energía, evitar los desequilibrios regionales y terminar con las mentiras que nos llevaron a esta compleja situación".
Tras críticas de parte de la oposición por ganancias de los últimos años de empresas de energía -al parecer, y según la deslumbrante visión económica de algunos senadores, los balances no deberían reportar saldos a favor- y los clásicos dardos del peronista José Mayans por el manejo financiero en Casa Rosada, el oficialista Ernesto Martínez propuso una moción de cuarto intermedio que fue aceptada y dejó sin hablar, entre otros, al jefe K, Marcelo Fuentes, que estalló en furia contra la presidente de Derechos y Garantías, la radical Inés Brizuela.
Antes de la moción de orden, Martínez lanzó que más allá de las diferencias políticas, los tres legisladores de la provincia que representa "no aceptarán" un proyecto para "que se paguen $200 pesos de luz en Recoleta y $1.000 en Alta Córdoba". Horas después, Macri expresó: "Es mentira que las tarifas son carísimas. Pagamos hasta un tercio de los hermanos de países limítrofes; comparemos con el que quieran".


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