en voz baja. Los jueces Herman Benjamin y Luiz Fux, ayer. Ambos militan en el ala más adversa a Michel Temer en el Tribunal Electoral.
Brasilia - El presidente brasileño, Michel Temer, recibió ayer una buena noticia del Tribunal Superior Electoral, que trata su posible destitución por financiación ilegal de la campaña que le dio el triunfo junto a Dilma Rousseff en 2014: la mayoría de los jueces coincidió en rechazar la confesiones de Odebrecht como prueba, lo que aumentó las chances de una absolución.
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El titular del TSE, Gilmar Mendes, un aliado del mandatario, retomó las deliberaciones del plenario después del mediodía, tras el debate áspero de la mañana. En él, Mendes había planteado la inconveniencia de que los jueces se dejen arrastrar por la "saña" y condenen a un mandatario electo, en referencia a Temer. Asimismo, abogó por cuidar la estabilidad del país.
Durante la tarde, el juez instructor del proceso, Herman Benjamin, leyó la fundamentación de su voto por la condena, de más de 500 páginas.
Benjamin sostuvo un agresivo debate con Gilmar Mendes, a quien le recriminó que hace dos años hubiera impulsado penas severas y ahora defienda una posición más moderada.
El saldo provisorio de la jornada de debate, que seguía al cierre de esta edición, indicaba que la estrategia del Gobierno había obtenido una victoria que puede llevar a un fallo "que tal vez termine por exculpar a Michel Temer", auguró el jurista Rubens Glezer. Que se eliminen como prueba las delaciones de los exejecutivos de Odebrecht por haber sido posteriores al inicio del proceso, una línea sugerida por una estrecha mayoría de cuatro magistrados, sería un verdadero triunfo para el Planalto.
Por su parte el abogado presidencial, Gustavo Guedes, comentó que la sentencia recién se sabrá hoy o el sábado, y que hasta entonces es inconducente formular pronósticos.
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