12 de junio 2017 - 00:00

Temer sigue pero la crisis deja efectos sobre la Argentina

Las ventas al país vecino explicaron en un tercio la caída de las exportaciones totales desde 2011.

Uno de los principales riesgos que azotaban la Presidencia de Temer era el juicio que el principal tribunal de Brasil llevaba adelante relativo a la supuesta financiación ilegal de la campaña presidencial. Temer fue absuelto en los últimos días y continúa en el cargo.

Sin embargo siguen sobre el pesadas amenazas (como la surgida del video en el que aparecería amparando prácticas ilegales). Más allá de hechos puntuales, la crisis política persiste en Brasil y no es de ahora; y consiste ya en un proceso de fuerte degradación de la normalidad política. En un proceso ya de años; desde las denuncias aparecidas antes de la salida de la presidencia de Dilma Rousseff hasta la sucesión de más recientes acusaciones de corrupción que involucran a dirigentes políticos del oficialismo y de la oposición, y a empresarios; la crisis ha venido activándose por no poco tiempo.

Entre otros factores, esta situación ha llevado a la economía de Brasil a padecer dos años consecutivos de alto decrecimiento (entre -3,5% y -4% en 2015 y 2016). Y una aspiración de leve recuperación para este año está aún en duda.

Para Argentina esto tiene efectos, porque nuestro país tiene en Brasil su principal mercado de exportaciones. Argentina exportó en 2016 a Brasil u$s9.027 millones y fue seguido en relevancia recién por China (segundo), que compró a Argentina u$s4.425 millones y por EEUU (tercero), al cual se vendieron u$s4.420 millones.

Brasil es, desde hace décadas, el principal mercado para las exportaciones argentinas y, desde que está en crisis, están en fuerte descenso. Mientras las ventas de Argentina a todo el mundo cayeron u$s10.599 millones desde 2014, las exportaciones a Brasil en ese periodo descendieron en u$s4.847 millones, lo que implica que solo Brasil explicó el 45% de la caída de las exportaciones argentinas a todo el mundo.

Las exportaciones argentinas a Brasil han descendido 48% desde el record alcanzado en 2013, justo poco antes de que comenzara la crisis. Las exportaciones totales argentinas tocaron en 2011 un récord histórico, pero luego desde ese momento cayeron en u$s 26.213 millones, mientras que las ventas a Brasil disminuyeron u$s 9.017 millones. Brasil explicó nada menos que casi un tercio de toda la caída de las exportaciones totales argentinas desde dicho récord.

Dicho de otro modo: las ventas externas totales argentinas cayeron desde 2011 un 31% mientras las exportaciones a Brasil cayeron 48%. El impacto de la crisis en Brasil se agravó recientemente: específicamente en 2016 las exportaciones a Brasil descendieron u$s1.066 millones mientras a todo el mundo crecieron u$s1.750 millones, por lo que sin computar el mal resultado en Brasil, las exportaciones argentinas crecieron 5%, mientras el resultado total computando el comercio con el país vecino es de crecimiento de solo 1,7%.

Las exportaciones a Brasil están fuertemente explicadas por bienes industriales, a diferencia de lo que sucede con todos los demás principales mercados, en los que los bienes de origen agropecuario son la mayoría. Así, mientras los principales mercados para los pellets de soja (principal exportación argentina) son Vietnam, Indonesia y España; los principales mercados para el maíz en grano son Vietnam, Egipto y Argelia; para el aceite de soja son India, Egipto y Bangladesh; para los porotos de soja son China y Egipto; y para el pescado son España, China e Italia; ocurre que para las exportaciones industriales y en especial las de automotores, Brasil es el mercado de relevancia mayor por lejos. Las exportaciones de bienes industriales a Brasil en 2016 alcanzaron los u$s 6.172 millones. Las exportaciones totales de MOI argentinas fueron en 2016 de 16.782, de modo que Brasil representa casi 37% de exportaciones industriales, aun en plena crisis (debe advertirse que las ventas de MOI a Brasil llegaron a representar un 45% hace un lustro).

Si la crisis política se mantuviera y ello afectara la recuperación económica en Brasil, una vez más las exportaciones argentinas sufrirían. Pero si la situación se normaliza (si permiten iniciar un proceso normal hacia las elecciones generales de 2018) y la economía comienza a recuperarse (se prevé un alza del 0,5% del PBI) el comercio exterior argentino se beneficiaría. Los datos del primer cuatrimestre de este año muestran ya una leve recuperación de exportaciones argentinas a Brasil. Si esto se confirmara, los sectores más impactados serían el automotriz, los químicos, los plásticos y el caucho, los alimentos elaborados y las máquinas y aparatos, y también tendría resultados relativos a esta circunstancia el trigo.

La normalización de la economía y la política en el principal socio del Mercosur, pues, otorgaría datos de enorme significación para Argentina. Pero nadie aseguraría como transcurrirá el futuro inmediato en Brasil.



(*) Director de la consultora DNI y Profesor-Investigador del ITBA.

Dejá tu comentario