"Para resolver dos problemas que nos están afectando mucho, que es el tema del desabastecimiento, que tiene una importante presión inflacionaria, estamos preparando una ofensiva, una cosa masiva de importación de alimentos", explicó Ramírez a periodistas al margen del II Congreso Sudamericano de Petróleo y Gas, celebrado en isla Margarita (noreste).
El también ministro de Petróleo y Minería explicó que la idea del Gobierno es hacer "una ofensiva tremenda" para la importación de alimentos "para los próximos dos meses", en momentos en que el país se prepara para elecciones municipales que supondrán un examen muy difícil para el chavismo.
Desde que Nicolás Maduro asumió el poder, el pasado 19 de abril, se ha acentuado en Venezuela la escasez cíclica de productos como el azúcar, el café, el aceite, la leche y el papel higiénico, entre otros, mientras la inflación anualizada a septiembre cerró en 49,4%, la más alta de los últimos trece años y récord regional, según datos oficiales.
Según el Banco Central, en septiembre se registró una escasez de alimentos y productos básicos del 21%, particularmente en aceites comestibles de maíz y girasol.
Ramírez indicó que se realizarán compras "privadas" y sobre todo "públicas" para librar una supuesta "guerra económica" contra Venezuela que, según Maduro, librarían empresarios ligados a la oposición, entre ellos la principal patronal del país, Fedecámaras.
"El presidente instruyó comprar más alimentos porque ahí nos están jugando sucio a todo el país, están desviando el alimento o se lo llevan de contrabando o lo acaparan, quieren volarse las estructuras de costos, hay un tema especulativo", dijo el ministro. El plan del Gobierno "es la manera para garantizar que (los alimentos) lleguen a las casas, ya no es suficiente que llegue al anaquel", añadió.
El lunes Maduro anunció que acordó con Brasil la importación de alimentos, principalmente soja, maíz y carne. En setiembre el país compró 600 millones de dólares en productos diversos a Colombia.
En septiembre pasado, el Ministerio de Agricultura dijo que Venezuela importa el 50% de los alimentos que consume.
Pero las cosas no serán tan fáciles, ya que, en paralelo, el país enfrenta una aguda escasez de divisas que lo obligó en los últimos años a imponer un control de cambio muy estrecho, que hizo que el dólar paralelo supere en seis veces la paridad oficial de 6,30 bolívares.
En ese sentido, la opositora Mesa de Unidad Democrática (MUD) dijo ayer que la meta de inflación que se fijó el Gobierno para 2014, del 26% al 28% , es "irreal" y pronosticó una nueva devaluación de la moneda a comienzos del próximo año.
En un estudio sobre el presupuesto nacional de 2014, la MUD afirmó que la inflación estimada luce "francamente subestimada", en vista de que la economía ha entrado en "un círculo vicioso de inflación-devaluación-inflación".
El ministro de Finanzas, Nelson Merentes, presentó el martes el proyecto de presupuesto nacional para 2014, que incluyó los objetivos de inflación y crecimiento.
En este contexto difícil, Maduro volvió a echar mano ayer a la figura de Hugo Chávez, recurso para mejorar el panorama del oficialismo en las urnas. Así, decretará el 8 de diciembre, cuando se celebran elecciones municipales, "Día de la Lealtad al legado" del fallecido mandatario.
"Decretaré el 8-D Día de la Lealtad al legado de Hugo Chávez y del Amor a la Patria. ¡Día de la Lealtad y del Amor!", escribió Maduro en su cuenta de Twitter.
Los venezolanos acuden a las urnas el 8 de diciembre para elegir alcaldes y concejales en unos comicios que la oposición y analistas políticos consideran una suerte de plebiscito sobre la presidencia de Maduro.
| Agencias AFP, DPA y EFE, y Ámbito Financiero |


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