El alerta fue suspendido en algunos estados, mientras los aeropuertos de Boston y Connecticut hasta anoche estaban a la espera de que se reanuden sus funciones.
Por su parte, el presidente de EE.UU., Barack Obama, declaró ayer el estado de emergencia para Connecticut, uno de los estados más afectados, lo que facilitará el acceso a recursos federales para las labores de limpieza y recu-peración de las zonas perjudicadas.
El presidente ha ordenado movilizar ayuda federal para complementar la ayuda estatal y local para responder a los esfuerzos destinados al restablecimiento de la normalidad tras la tormenta, informó la Casa Blanca en un comunicado.
La tormenta Nemo azotó durante el fin de semana a los estados de Connecticut, Rhode Island, Massachusetts, Vermont, New Hampshire, Maine y Nueva York, dejando 660.000 usuarios sin energía eléctrica.
La acción del presidente autoriza al Departamento de Seguridad Nacional (DHS) y a la agencia de gestión de emergencias (FEMA) a coordinar las labores para identificar y proporcionar los recursos necesarios para aliviar el impacto de la tormenta.
| Agencias ANSA y EFE |


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