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Tensión: cumple siete días el motín policial en Santa Cruz
• Emplazaron a Peralta a responder en 24 horas; la seguridad, jaqueada
Los uniformados rebeldes rechazaron la oferta salarial concretada por el Gobierno de Daniel Peralta.
Ayer, los efectivos rebeldes consensuaron un petitorio unificado con los reclamos y lo elevaron al Jefe de Policía, Jorge Hassan. Allí intimaron a Peralta a dar una respuesta en 24 horas, en lo que representó una agudización del conflicto.
La embestida, de corte salarial, derivó en comisarías de todas las localidades con guardias mínimas, garantizadas por oficiales y comisarios.
Los policías díscolos, por su parte, no patrullan calles ni custodian edificios públicos, no portan armas ni uniforme y limitaron sus actuaciones a casos de emergencia.
Vecinos de distintos puntos de la provincia, en tanto, denunciaron un aumento en robos y asaltos, mientras que algunos intendentes -como en Río Gallegos o Caleta Olivia- pidieron que no se abran locales durante la noche, ante la falta de efectivos.
«Nuestros asociados nos han hecho llegar las novedades que se han dado a raíz de la medida que ha tomado la Policía y hasta ahora no ha habido hechos de importancia, sino cuestiones aisladas, robos pequeños, y por suerte no han ocurrido hechos de magnitudes importantes», afirmó, sin embargo, el representante de la Federación Económica de Santa Cruz, Guillermo Polke.
En este tenso marco, ayer familiares de policías planeaban nuevas marchas para amplificar los reclamos.
«Los canales de diálogo continúan abiertos», remarcaron en las últimas horas desde el Ejecutivo.
En el marco de intensas negociaciones -sumidas en un estricto hermetismo- con el jefe de la Policía; el ministro de Economía local, Ariel Ivovich, y referentes del Ministerio de Gobierno, los delegados de las fuerzas policiales insistieron en rechazar el esquema salarial propuesto por el Ejecutivo.
La última oferta oficial sostiene un incremento salarial del 34%, frente al 45% que exigen los uniformados, pagaderos en tres tramos a partir de enero de 2013.
A ello se le habría agregado una suma fija remunerativa y por única vez de 2 mil pesos, pagaderos en dos cuotas de mil en agosto y en septiembre.
La negociación es complicada, ya que es desplegada ante más de 50 delegados de las distintas comisarías, dependencias y cuerpos especiales de la Policía.
Los efectivos también exigen subir el valor punto, que es un coeficiente por el cual se multiplican cinco de los ocho ítems que conforman la escala salarial de la Policía, llevándolo de 15,3 pesos a 23,30, lo que ubicaría el salario mínimo en cerca de $ 9.000. Actualmente, de los 4.700 efectivos que integran la Policía cerca de 2.000 perciben un sueldo de hasta 5.000 pesos.
La situación financiera actual de la provincia le hace imposible asumir compromisos salariales en lo inmediato, sobre todo teniendo en cuenta que el resto de la administración pública tampoco los ha obtenido y que el pago del aguinaldo aún no ha sido afrontado por el Ejecutivo provincial.
Frente a este tenso escenario, crece la preocupación por la prestación de la seguridad en la comunidad: las guardias mínimas se están garantizando con oficiales y comisarios, que también realizan las consignas domiciliaras determinadas por la Justicia y se están cumpliendo los adicionales en bancos y entidades financieras, no así en los edificios públicos ni tampoco en el Mausoleo del expresidente Néstor Kirchner.


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