21 de agosto 2008 - 00:00

Terrenal Moyano defiende cielos "de la patria"

Jorge Pérez Tamayo, titular de APLA, y el jefe de laCGT. Hugo Moyano participará en la marcha de hoy.
Jorge Pérez Tamayo, titular de APLA, y el jefe de la CGT. Hugo Moyano participará en la marcha de hoy.
Hugo Moyano encontró un atajo para volver a expresar, a los gritos, su pasión kirchnerista. Sin respuestas a los reclamos que eleva desde la CGT, el camionero se subió ayer a la polémica reestatización de Aerolíneas Argentinas (AA) para liberar su encendida veta K.

Fiel a su origen, Moyano sumó el sello de la CGT al reclamo de los gremios aeronáuticos de estatizar la línea aérea, a diferencia de sectores de la oposición que proponen declarar la quiebra de AA y crear, luego, una nueva aerolínea de bandera.

Todo se explica: la matriz del poder moyanista es el núcleo de gremios del transporte entre los que se encuentran los aeronáuticos, así como también colectivos, taxistas y portuarios. La antigua idea de Moyano de que controlar el transporte supone controlar el país.

De hecho, todos esos -también ferroviarios y, naturalmente, camionerossindicatos confluyen en la CATT, mesa que preside el taxista Omar Viviani, el más leal de los lugartenientes de Moyano y su secretario gremial en la cúpula de la CGT de la calle Azopardo.

La soga es más larga. La irrupción de Moyano -que hoy se movilizará al Congreso junto a gremios aeronáuticosderiva también en Ricardo Jaime, quien aparece fuertemente cuestionado no sólo por la oposición, sino también por el propio oficialismo, en la operación Aerolíneas.

La segunda línea de Jaime reporta a Moyano o sus socios. Sobre todo Jorge González, el «Gallego», subsecretario de Transporte Automotor. Antonio Luna, del área ferroviaria, tributa a Omar Maturano (Fraternidad), y Ricardo Luján, de Puertos y Vías Navegables, a Juan Carlos Schmid (Dragado).

Hasta no hace mucho, también Ricardo Cirieli le respondía al camionero. Pero el ex subsecretario de Transporte Aerocomercial fue desplazado por Jaime en medio de críticas cruzadas y Cirieli terminó, semanas atrás, abrazado a Luis Barrionuevo en la CGT disidente.

En los hechos, la explícita aparición que protagonizó ayer Moyano para defender la estatización de Aerolíneas Argentinas y cuestionar los proyectos oficiales, y deslizar algún reproche a Marsans, no es otra cosa que un respaldo del camionero a Jaime.

  • Pasiones

    Esta tarde, como jefe cegetista y titular de Camioneros, Moyano se plegará a la movilización al Congreso que harán cinco gremios: los encabezados por Jorge Pérez Tamayo de APLA; Edgardo Llano, APA; Ricardo Frescia, AAA; Rubén Fernández, UPSA; y Luis Capurro, de Técnicos de Vuelo. La presencia frente al Palacio Legislativo será para reclamar el tratamiento del proyecto oficial más allá de las modificaciones que Agustín Rossi, ante el reclamo de legisladores del PJ y el FpV, introdujo al texto enviado por la Casa Rosada.

    «Querían entregar los cielos», dijo ayer Moyano, durante el acto en la UTA, y advirtió que «quisieron sacarnos» a la línea aérea «pero no pudieron quitarla de nuestro corazón». Pura poesía la del jefe sindical. Dedicó, además, una parrafada a las iniciativas de la oposición. «Este es el proyecto de ley de los que hoy dicen que no podemos repatriar nuestra línea de bandera, son los que pretenden no solamente entregar el patrimonio de Aerolíneas Argentinas sino entregar los cielos.»

    Afirmó, luego, que «98% de los argentinos tenemos el corazón puesto en Aerolíneas Argentinas» y acusó a la oposición de ser «cipayos que sirven a los intereses de otro país y otra bandera en vez de luchar por la nuestra y el patrimonio de los argentinos, como es Aerolíneas Argentinas».
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