18 de agosto 2009 - 00:00

Terror islamista dejó 20 muertos en el Cáucaso

Policías trabajan en el lugar de la explosión, en la localidad de Nazran, Ingusetia. Esa república es fronteriza con la conflictiva Chechenia.
Policías trabajan en el lugar de la explosión, en la localidad de Nazran, Ingusetia. Esa república es fronteriza con la conflictiva Chechenia.
 Nazran (Rusia) - Al menos 20 personas murieron y más de un centenar resultaron heridas en un atentado suicida con coche bomba contra el cuartel general de la Policía de Nazran, la principal ciudad de Ingusetia, una república del Cáucaso ruso azotada por una rebelión islamista que incrementa sus ataques contra las autoridades.

Hacia las 9 de ayer, hora local, «una camioneta embistió el portón del edificio del estado mayor de la Policía municipal y entró en el patio. Luego se escuchó una violenta explosión», indicó el comité investigador de la fiscalía federal rusa en un comunicado.

El atentado se produjo cuando los policías estaban congregados en el patio del edificio con motivo del cambio de turno, precisó el encargado del comité de investigación de la fiscalía, Vladimir Markin.

Según el último balance provisional, 20 personas murieron. El número de heridos alcanza 138 personas, diez de ellas niños de entre 5 y 12 años, según un portavoz del Ministerio de Situaciones de Emergencia.

Ante esta tragedia, el presidente ruso, Dmitri Medvédev, anunció ayer la destitución del ministro del Interior de Ingusetia, Ruslan Mairiev. «No es solamente una consecuencia de los problemas relacionados con la actividad terrorista, sino también un trabajo decepcionante de las fuerzas del orden de la república», subrayó. «Este acto terrorista podría haberse evitado», consideró.

El presidente presentó sus condolencias a los familiares de las víctimas. «Es una prueba más de la inhumanidad de los bandidos que siguen haciendo esfuerzos para desestabilizar la situación en Ingusetia. Haremos todo lo posible para hallar y castigar a los responsables de este crimen cruel», declaró Medvédev.

La potencia de la deflagración fue equivalente a 200 kilos de TNT, según la fiscalía. La camioneta estalló cerca de un depósito de armas policial, provocando la explosión de las municiones almacenadas en el edificio, afirmó un agente.

Los edificios cercanos sufrieron daños, así como unos 30 automóviles en los alrededores, según la misma fuente.

Ingusetia es uno de los siete territorios administrativos denominados «repúblicas» que constituye la región del Cáucaso norte, en el sur de Rusia, y que es la parte más inestable del país.

Es fronteriza con Chechenia y se ve afectada por una rebelión inspirada en los movimientos independentistas e islamistas que lucharon contra Moscú en las dos guerras de Chechenia durante la década de los noventa y principios de 2000. Sus ataques toman frecuentemente como blanco a las autoridades y las fuerzas del orden.

El atentado se produjo cuatro días después de que el Kremlin informara que el presidente de Ingusetia, Iunus-Bek Evkurov, se había reincorporado a sus funciones pese a seguir hospitalizado por las heridas que sufrió en un atentado con bomba perpetrado en su contra en junio.

Para el presidente Evkurov, no cabe duda de que los islamistas son responsables del atentado suicida. En consecuencia, una operación antiterrorista podría llevarse a cabo en las regiones de Ingusetia «en las que la situación lo exige», advirtió Evkurov.

El episodio tuvo repercusiones internacionales. El presidente estadounidense, Barack Obama, se mostró «profundamente inquieto» por el atentado. «Nada puede justificar tales actos de terrorismo», aseguró en un comunicado difundido por la Casa Blanca.

Por su parte, la presidencia sueca de la Unión Europea (UE) condenó este atentado en un comunicado, calificándolo de «acto brutal» y presentando sus «profundas condolencias» a las familias de las víctimas.

Agencias AFP, ANSA y Reuters

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