18 de junio 2013 - 00:00

Thatcher le canta en una ópera a su aliado Pinochet

Una imagen de la puesta en escena de “Aliados”, que combina teatro, canto y proyección de cine. La ópera de Sebastián Rivas relata el encuentro en Londres, en 1999, entre Margaret Thatcher y Augusto Pinochet.
Una imagen de la puesta en escena de “Aliados”, que combina teatro, canto y proyección de cine. La ópera de Sebastián Rivas relata el encuentro en Londres, en 1999, entre Margaret Thatcher y Augusto Pinochet.
París - En el álbum "The Final Cut", inmediatamente publicado después de "The Wall", Margaret Thatcher y Leopoldo Galtieri eran mencionados, irónicamente, por Pink Floyd. Teinta años más tarde, la fallecida "Dama de Hierro" se ha convertido también en personaje de una ópera, pero esta vez en compañía del ex dictador chileno Augusto Pinochet.

En un camino artístico que une la explotación de personajes históricos contemporáneos, desde el pop de la ópera "Evita" de Andrew Lloyd Webber y Tim Rice con el experimentalismo de "Nixon en China" de Philip Glass, el compositor argentino Sebastián Rivas acaba de estrenar en el Théâtre de Gennevilliers, en las afueras de París, "Aliados" ("Alliés"), un curioso trabajo lírico que presenta, con todo el patetismo posible, a las dos controvertidas figuras del siglo pasado ya seniles, a partir de su encuentro en Londres en 1999.

En declaraciones al diario "Le Figaro", el puestista Antoine Gindt, director de la Asociación Théâtre et Musique, a cargo de la versión, señaló: "Es un argumento ideal para una ópera. Se trata de un hecho reciente, todavía fresco en la memoria del público. Son dos figuras públicas en la declinación de sus vidas y de sus ideas. Esa memoria que falla es la que le hace decir al personaje de Thatcher cuando se dirige a Pinochet: 'Usted, que ha llevado la democracia a Chile', es la que hiere nuestra memoria colectiva. Es justamente ese desfasaje el que crea una connivencia con el público, tiene una fuerza emocional propicia al desarrollo lírico". El crítico Camille de Toledo exrpesó que "la ópera es el lugar de la memoria y el relato colectivo. Esta creación es arte del G8. Tiene algo formidablemente dramático el hecho de poner en escena a políticos en un espacio representativo del poder".

La ópera limita su acción al encuentro de ambos en un departamento londinense el 26 de marzo de 1999. "A menudo se critica a la ópera por adueñarse de temas antiguos, esta es una ópera del tiempo real", agregó Gindt. Los hechos son contemporáneos ya que el encuentro se produjo hace sólo 14 años, en Londres, en el departamento en el que Pinochet cumplía arresto domiciliario al estar acusado de crímenes contra la humanidad. Las autoridades británicas debían pronunciarse sobre su extradición o no a España, que reclamaba el juez Baltasar Garzón. La relación entre ambos se remonta a su alianza en 1982 durante la guerra de las Malvinas.

La ópera, concebida en parte en los estudios del Instituto de Investigación y Coordinación Acústica/Música (Ircam) de París, utiliza técnicas acústicas y audiovisuales muy modernas. Las voces de los protagonistas han sido tratadas para reflejar sus caracteres. Así, la voz de Pinochet retumba en un megáfono gracias a unos filtros y la de Thatcher, rayada para mostrar los problemas de lengua que le provocaba el Alzheimer que empezaba a sufrir. Cada uno se expresa en su lengua materna: el español para el dictador y el inglés para "Maggie", una forma de reflejar la cerrazón de ambos en su lógica.

La puesta en escena recurre al vídeo. El realizador Philippe Béziat, un virtuoso de la grabación de óperas, filma y proyecta las imágenes en directo, ofreciendo una "prolongación filmada" a la acción sobre el escenario. El espectáculo en directo cuenta con una orquesta (Ensemble Multilatérale), una mezzo para interpretar a Thatcher (Nora Petrocenko) y un barítono para Pinochet (Lionel Peintre). En cuanto a la partitura, cada personaje tiene su par en un instrumento. Así, el clarinete es "Maggie" y Pinochet, el trombón.

Algunos personajes simbolizan la razón de estado, como el ayuda de campo que recuerda las acusaciones contra Pinochet del juez Garzón. Este recluta, que toca la guitarra eléctrica, representa la generación de 1963, que vivió de lleno la guerra de las Malvinas. "Yo nací en 1963", recuerda el autor del libreto, el argentino Esteban Buch. "A través de Thatcher, de Pinochet, de la guerra de las Malvinas, vuelvo a mi propia historia y a la de mi generación". El autor asume "completamente el mensaje político, comprometido", poco frecuente en el mundo de la ópera. Rivas es hijo de exiliados argentinos. Después de pasar por Gennevilliers, 'Aliados' se representará en el festival Musica de Estrasburgo (4 de octubre), en Roma (Teatro Palladium, 11 de octubre) y Saint-Quentin-en-Yvelines, cerca de París (31 de enero).

"Aliados" es uno de los platos fuertes del festival Manifiesto del Ircam, que hasta el 30 de junio propone 18 espectáculos en primicia en Francia. El 24 de junio la soprano canadiense Barbara Hannigan cantará en el teatro parisino Bouffes du Nord y el 13 de junio habrá un debate sobre la posteridad y el derecho al olvido en internet.

Además de los dos protagonistas, interviene en la obra el enfermero de Pinochet, el cual es el encargado de recordar al dictador las acusaciones del juez Garzón y quien lo incita a hacerse pasar por loco, además del mencionado recluta.

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