18 de abril 2013 - 00:00

Thriller sinuoso que alza vuelo hacia la mitad

Mia Wasikowska hace un trabajo excelente y Nicole Kidman sobreactúa en “Lazos perversos”, despareja mezcla de thriller y cine de arte que se pone interesante en su segunda mitad.
Mia Wasikowska hace un trabajo excelente y Nicole Kidman sobreactúa en “Lazos perversos”, despareja mezcla de thriller y cine de arte que se pone interesante en su segunda mitad.
"Lazos perversos" (Stoker, EE.UU.-G.B., 2013, habl. en inglés). Dir.:Chan Wook Park Int.: M. Wasikowska, N. Kidman, D. Mulroney



El director de retorcidos thrillers coreanos como "Old boy" hace su debut en idioma inglés con una película no menos retorcida en la que su mezcla de climas hitchcockianos y tíempos muertos típicos del cine de arte no terminan de despegar del todo.


Básicamente, el problema es que, en lo formal, el film es demasiado pretencioso y, al mismo tiempo, la trama de thriller es bastante obvia y previsible.

Mia Wasikowska es India Stoker una chica especial que vive en su casa de millonarios junto a su padre, que la lleva constantemente a cazar aves (la explicación es que hacer algo como matar animales puede servir para evitar hacer algo peor) , su madre que está totalmente alejada y un ama de llaves que se ocupa de todo. EL día que cumple 18 años, su padre, aparece muerto extrañamente en su auto muy lejos de la casa, y casi inmediatamente, para el funeral, llega un tío del que nadie sabía nada. Supuestamente dedicado a fascinantes excavaciones en Asia y Africa, y a una vida de lujo en Europa, obviamente el tío oculta un secreto, y el guión demora demasiado en revelar esa obviedad.

La chica, que igual que su tío no deja que nadie la toque, empieza a actuar de otro modo cuando advierte los avances entre su tío y su madre, y entonces el film empieza a levantar vuelo, esto a pesar de que para entonces el recién llegado ya liquidó a un par de personas.

Es en este momento que el film empieza a funcionar mejor, y con la idea de que India también tiene lo suyo en la sangre, comienzan a sucederse algunas secuencias electrizantes sobre el despertar sexual y criminal de la chica. Si se le tiene paciencia a la primera parte demasiado lenta, la segunda mitad del film tiene sus buenos momentos, y también recursos visuales realmente notables, aunque combinados con imágenes más que esteticistas.

Por otra parte, mientras que la actuación de Mia Wasikowska es excelente, a pesar de lo extraño de su personaje, el tío que compone Dermot Mulroney luce siempre afectado, y Nicole Kidman directamente sobreactúa cada escena importante que tiene su personaje. La fotografía y, sobre todo, la música son excelentes; lo mejor de este film tan interesante como desparejo.

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