19 de mayo 2014 - 00:00

Todas las tendencias de Macció en una muestra

Cada cuadro de la muestra de Macció forma parte de un “Repertorio” acerca de la figura humana, del hombre, visto a través de ese cromatismo tan suyo, de una pincelada  gestual, a veces recargada, a veces plana.
Cada cuadro de la muestra de Macció forma parte de un “Repertorio” acerca de la figura humana, del hombre, visto a través de ese cromatismo tan suyo, de una pincelada gestual, a veces recargada, a veces plana.
Renato Rita, curador de la muestra "Repertorio" de Rómulo Macció (1931) en la Sala Cronopios del Centro Cultural Recoleta, señala que "su obra difunde con inusitada calidad y precisión la vigencia de la pintura como reveladora de las problemáticas contemporáneas". Tema éste, el de la contemporaneidad, de muy difícil planteo o conclusiones actualmente, en el que las instalaciones, las performances, que no son nuevas, el net art, el arte electrónico, el video arte, los nuevos vocablos han modificado la manera de interactuar con la obra de arte, fenómeno muy marcado debido a la influencia de bienales y ferias además de las tendencias del mercado. Macció no desconoce estos mecanismos, ha ironizado sobre ello; recordamos un cuadro "Sr. Cyber" (2005) en el que la figura se mimetiza, más bien, se disuelve en una PC.

Volvamos a "Repertorio", compuesta por 38 cuadros realizados entre 2008 y 2014 en los que condensa y también reactualiza todas las tendencias que este artista ha abordado con libertad absoluta, sin prejuicios, aferrado a la pintura. En "Nuevo Grito", obra de 260x340cm, sin duda inspirado en Munch, el grito es un rectángulo negro vertical en un rostro esbozado en cuadraditos de colores con un círculo a un costado. Extraño cuadro pero que hoy tiene mayor contundencia que el del mismísimo Munch .

Sólo contornos seguramente delineados con el mango del pincel, es lo que es, "Una rosa es una rosa....", en realidad el aforismo de Gertrude Stein : "una rosa es una rosa es una rosa" , quizás Macció pensó en él. Qué más concreto que las flores en su visión del "Arte Concreto", un acrílico reciente. Pareciera que Macció apela ahora a una mayor síntesis, esto se observa en "Pasajero" o "Beso", obras también de 2014. "Viaje hacia la nada", un rostro redondo y mucho negro, nos remite a esa definición del negro de Kandinsky : "la nada sin posibilidades" .

"Retrato" (2011) tiene vestigios de ese Macció rebosante de materia de los 60, época gloriosa de cuatro artistas que revolucionaron el avispero artístico, mención inevitable a Noé, De la Vega y Deira cuando se reflexiona sobre ese quiebre en nuestra pintura. En "Boca Ancha", "Prefiero no ver", "Retrato" (2013) clausura la boca , también el ojo, con una hendija que atraviesa el rostro, que es a su vez, una mueca dolorosa.

Las figuras son esquemáticas, apenas una sombra, un contorno, hay diferentes versiones en las que se funde una con otra.

Consideramos extraordinario ese tajo que deja ver un perfil, "La grieta según Renato", llamado así, creemos, como un guiño al curador. Los cuadros nombrados "La mirada de Leonardo", "Intervención en el muestrario de Richter" , exactamente eso, la inclusión de un esbozo de un rostro y ojos que asoman en ese cuadro de 1973 del alemán Gerhard Richter, "1024", en el que investigaba sobre el color, "Vértigo", "Gente", por sólo nombrar algunos, forman parte de un repertorio acerca de la figura humana, en fin, del hombre, vistos a través de ese cromatismo tan suyo, de una pincelada gestual, a veces recargada, a veces plana, situaciones inesperadas e inconclusas, un sello distintivo porque un Macció es siempre Macció.

Clausura el 28 de mayo.

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