Todo lo que la censura no dejó ver de Isabel Sarli

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«Carne sobre carne. Intimidades de Isabel Sarli» (Argentina, 2007, habl. en español e inglés). Guión y dir.: D. Curubeto. Documental.

Al fin se podrá ver con más regularidad en el Malba estrena este homenaje a las películas de Armando Bo e Isabel Sarli, un trabajo entretenido, de contagiosa dedicación, que rescata mucho material interesante y luce un estilo bien en sintonía con el de esas películas: franco, demostrativo, algo ingenuo, colorido, deshilvanado, y desinhibido, que es lo que más engancha a los espectadores.

El acento está puesto en el material rescatado del fondo de la casa de la propia Isabel, consistente en dobles tomas para el mercado externo (donde luce totalmente ligera de equipaje), tomas que la censura mandó cortar y Armando Bo pudo guardarse (por ejemplo, el detalle de una castración justiciera), una escena del baño de «India» con sobreimpresiones circulares tipo op art, entre rarísima, avanzada y graciosa, y hasta una escena completa, impresentable para la época, de «Una mariposa en la noche», que el autor definía como drama realista: Isabel vuelve a casa y encuentra al marido vestido de novia, casándose con un chongo en una fiesta llena de drag queens (interpretados por rugbiers amigos de Víctor Bo). «No nos asustaba nada», recuerda Vicente Rubino.

El documental también incluye algunos recuerdos de Dirk de Villiers, Armando Bo III, el foquista Francisco Sposito (que cuenta con entera seguridad algo increíble), el bailarín y «mucamo» Adelco Lanza (incluso se recupera una escena suya), y, por supuesto, recuerdos y confesiones de la propia Sarli, junto a material de difusión algo atípico, registros de las multitudes en las premieres, una entrevista de la TV australiana, y otras curiosidades. Curiosa, también, la ilustración de diversas anécdotas mediante dibujos animados o escenificaciones con Martín Adjemian, Gastón Pauls, Alex de la Iglesia, nada menos, Damiano Berlingieri y otros, filmados realmente como si fuera una película de Armando Bo, tal es la empatía del documentalista.

Quizás hubiera sido preferible reducir esas anécdotas, agregar otros testimonios, y dar mayor espacio a las tomas rescatadas y especialmente restauradas, o detenerse más en el atractivo ejercicio de las comparaciones, cuando la pantalla se divide y permite ver, de un lado la versión local, y del otro la versión for export de una misma escena, como si fuera el juego de las siete diferencias. No alcanzan los ojos en ese momento. En fin, el homenaje es así, suena coherente, y dan ganas de seguir viendo. Autor, Diego Curubeto, a quien los lectores ya conocen de estas mismas páginas, y de sus libros «Babilonia gaucha», «Diccionario del cine bizarro», y «Cine de super acción».

Para interesados, se recomienda buscar en librerías de viejo «El cine de Armando Bo e Isabel Sarli», de Jorge Abel Martín, Ed. Corregidor, 1981, muy completo.

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