21 de septiembre 2011 - 00:00

Trabajo dictó anoche conciliación en el conflicto del 60

El paro del colectivo 60 continuó ayer ante la falta de acuerdo entre la empresa en la reunión que presidió Carlos Tomada.
El paro del colectivo 60 continuó ayer ante la falta de acuerdo entre la empresa en la reunión que presidió Carlos Tomada.
El Ministerio de Trabajo dictó anoche la Conciliación Obligatoria en el conflicto. La viceministra, Noemí Rial, informó que, junto con el secretario de Transporte, Juan Pablo Schiavi -según las resoluciones 123 y 195 de Trabajo y Transporte, respectivamente-, «se intimó a la empresa a no adoptar represalias, se impuso una auditoría contable para liquidar de forma correcta esas diferencias salariales y se decidió que en el plazo de 5 días la compañía abone 600 pesos a cada trabajador a cuenta de esas supuestas erróneas liquidaciones».

Los delegados de base de la línea 60 de colectivos habían ratificado anoche el paro por tiempo indefinido que llevan adelante un grupo de choferes, tras no haber logrado un acuerdo con autoridades de la empresa en una reunión en el Ministerio de Trabajo.

Los empleados que impulsan la medida de fuerza confirmaron incluso la huelga después de una conferencia de prensa que ayer brindó el presidente de la línea Monsa, Marcelo Pasiuto, quien negó que la compañía mantenga una deuda con los choferes, como reclaman los trabajadores. «La empresa no tiene ninguna deuda salarial ni impositiva, se encuentra totalmente al día con sus haberes», afirmó Pasiuto, que agregó que la totalidad de los empleados de la firma, alrededor de 1.500, se encuentran «en blanco».

«No veo los motivos del paro, porque no existe deuda. Somos rehenes los empresarios y por sobre todo los pasajeros», expresó el directivo, en medio de un paro que afecta a unos 300 mil usuarios (diarios) de la línea 60. Pasiuto acusó también a los huelguistas de haber ingresado a la empresa en la cabecera de Ingeniero Maschwitz, en la provincia de Buenos Aires, y haber «saqueado» las instalaciones: «Rompieron absolutamente todo», enfatizó, en una rueda de prensa celebrada en la Cámara Empresarial del Transporte Urbano de Buenos Aires, en esta Ciudad.

Consultados al respecto, los delegados de base dijeron que los incidentes fueron generados por un grupo de «patoteros» enviados por los directivos de la compañía a «atacar» a los trabajadores. «Esta medida de fuerza se termina cuando la empresa pague», insistieron los representantes gremiales, que acusaron a la firma de aplicar una «política hostil» contra los choferes que llevan adelante su reclamo.

En este sentido se expresó Néstor Marcolín, que responsabilizó a las autoridades de la Monsa por el paro que los trabajadores impulsan.

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