30 de septiembre 2015 - 00:00

Tramo final en la carrera por tres sillas en la Magistratura

Daniel Angelici y Julián Álvarez
Daniel Angelici y Julián Álvarez
 Ingresó en la fase final la carrera por tres sillas previstas para representantes de la Legislatura porteña en el Consejo de la Magistratura de la Ciudad. Un premio preciado tanto por aquellos que intentan retener alguna cuota de poder como por los que tienen aspiraciones más concretas respecto de la Justicia de la Ciudad.

Este cuerpo colegiado es un lugar de amplios privilegios: sus acciones tienen escasa visibilidad, los consensos son sencillos, los honorarios apetecibles y, a diferencia del plano nacional, la Magistratura ostenta la administración del total de los recursos económicos.

Antes del 7 de noviembre deberían repartirse tres bancas. Dos serán para el PRO y una tercera para el kirchnerismo. El tecnisismo que agrega una cuota de emoción es que uno de esos tres lugares debe ser necesariamente para una mujer para cumplir con normas de género.

Inicialmente la representación femenina sería para el macrismo, concretamente para el sector que se referencia en Daniel "Tano" Angelici. En ese plano la representante sería una funcionaria del Colegio Público de Abogados de la Capital actualmente controlado por Jorge Rizzo. En tanto el kirchnerismo se aprestaba a designar a Mauro Riano que trabaja con el actual titular de la Magistratura, el peronista Juan Manuel Olmos y que tiene el guiño del viceministro Julián Álvarez.

Ese esquema se modificó gracias a una jugada muy sutil de Olmos, que propuso en primera instancia a Riano y como segunda opción a Vanesa Ferrazuollo, integrante de su staff . Este movimiento ofrece nuevos condimentos porque en el PRO se desató una disputa feroz cuando se evidenció que debería ubicar dos hombres en el organismo.

Por otra parte, ante este panorama el kirchnerimo juvenil también querría designar a Adriana Gigena, que se desempeña como secretaria en el Consejo de la Magistratura de la Nación. Por ahora hay final abierto.

Este loteo de espacios fuerza al PRO y al kirchnerimo a una nueva negociación en la Legislatura con el deadline del 10 de diciembre porque una vez que cambie la composición legislativa la segunda mayoría, que accedería a una banca en la Magistratura, sería para la liga ECO.

Por parte del macrismo ya se conoce que Enzo Pagani tiene todos los tickets para desembarcar en el Consejo y ser su próximo presidente. Es legislador, dirigente de Boca y gerente de los eventos de beneficiencia del club.

La segunda silla, en tanto, iría para Alejandro Fernández, que viene de la auditoría porteña y que tiene el sponsoreo de Cristian Ritondo. Fernández tuvo un lugar en las listas pero por poco no llegó a entrar a la Legislatura: el PRO ingresó 15 diputados y el auditor estaba en el puesto 17.

En realidad Angelici prefería las dos sillas pero el pacto con Ritondo le sirve para que el segundo lugar no recaiga en un recomendado por José Torello, de quien el boquense desconfía. Ritondo y Angelici son dirigentes de fútbol y tienen un interlocutor común en la figura del fiscal general porteño Martín Ocampo.

La intención de Torello, que integra la mesa chica de Mauricio Macri, era la de impulsar para la Magistratura al escribano Mauricio Devoto. Ahora deberá contentarse con ubicar un suplente.

Este es el capitulo final de una saga compleja de intrigas y elucubraciones, que es la historia de varias aspiraciones frustradas. Una es la del macrista Oscar Moscariello, que quería ir a la Magistratura y terminó vetado por Horacio Rodríguez Larreta, quien lo quiere lejos de ese organismo donde ya cuenta con la presencia de Marcela Basterra. Otra es la del legislador Daniel Presti, que también fue vetado, pero en su caso por el propio Angelici.

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