27 de julio 2015 - 00:00

Tras el deshielo con Obama, Raúl Castro modera ya la épica

Raúl Castro, durante las celebraciones por un nuevo aniversario del asalto al Cuartel de Moncada, el bautismo de fuego de los revolucionarios liderados por su hermano Fidel en 1953.
Raúl Castro, durante las celebraciones por un nuevo aniversario del asalto al Cuartel de Moncada, el bautismo de fuego de los revolucionarios liderados por su hermano Fidel en 1953.
 Santiago de Cuba - Las autoridades de Cuba se comprometieron ayer a mantener vivo el socialismo, pero suavizaron la retórica contra Estados Unidos en la primera conmemoración de una festividad nacional de la isla desde el restablecimiento de las relaciones diplomáticas con Washington esta semana.

Cuba celebró ayer el aniversario número 62 del asalto al Cuartel de Moncada en 1953, cuando se produjo la primera ofensiva de las fuerzas de Fidel Castro contra el Ejército de Fulgencio Batista, respaldado por Estados Unidos, un hecho que inició la revolución que derrocó al dictador cinco años después.

En la fecha más importante del calendario de la Cuba revolucionaria, la conmemoración se llevó a cabo con presentaciones artísticas y discursos patrióticos.

Se echaron de menos los efusivos pronunciamientos antiimperialistas que Fidel Castro, el expresidente ahora de 88 años, solía ofrecer para conmemorar el 26 de julio, el día en que sus partidarios atacaron el cuartel de Santiago de Cuba, una histórica ciudad situada en el extremo oriental de la isla.

El actual presidente cubano, Raúl Castro, atenuó sus críticas desde que selló una distensión con su par estadounidense, Barack Obama, en diciembre pasado.

Obama decidió acercarse a Cuba, alejándose de la postura de sus antecesores, que intentaron castigar a La Habana por su sistema unipartidista y los informes sobre la persecución de disidentes políticos.

El principal orador de la ceremonia de ayer, el vicepresidente José Ramón Machado Ventura, se refirió al restablecimiento de las relaciones diplomáticas del 20 de julio como la culminación de un primer paso que empezó en diciembre.

También mencionó los dos mayores reclamos que aún hace Cuba a Estados Unidos: el embargo económico contra la isla y las operaciones de la base naval estadou-nidense en la Bahía de Guantánamo, un territorio que La Habana desea recuperar.

"Comienza ahora un largo y complejo camino hacia la normalización de las relaciones bilaterales, que incluye entre otros aspectos el cese del bloqueo y la devolución de la base naval de Guantánamo", dijo Machado Ventura, de 84 años, a los cerca de 6.000 cubanos reunidos en el Cuartel Moncada.

Obama le pidió al Congreso que empiece a levantar el embargo, pero enfrenta la oposición de la mayoría republicana. EE.UU. dijo que la devolución de Guantánamo no está en discusión.

Agencia Reuters