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Tras los pasos de la hermana de Mozart: ¿genia en potencia?
René Feret, director de “La hermana de Mozart”, y su hija Marie, que interpreta a Nannerl Mozart en el film.
Dialogamos con Feret:
Periodista: ¿Siempre trabaja toda la familia, como las viejas compañías artísticas?
René Feret: Mi esposa es la montajista y coproductora de todas mis películas, mi hijo es el director asistente y además acá aparece como maestro de música, y ahora las dos hijas actúan. En este caso, Marie tenía la edad indicada para el personaje, una experiencia previa, y me dije "es buena ocasión para darle un protagónico". Pero no estamos condenados a seguir siempre juntos. Ni somos tantos como para ocupar todos los papeles.
P.: Y en este caso habrá necesitado multitudes.
R.F.: Pensé mostrar alguna manifestación, alguna ejecución pública, pero felizmente el tema está centrado en una familia de artistas recorriendo caminos y tocando para grupos selectos. ¡El famoso gran viaje del maestro Leopold Mozart y sus niños prodigio! ¡Tres años recorriendo las grandes cortes y capitales europeas!
P.: Es un gasto.
R.F.: De vestuario y utilería, sobre todo. Pero rodamos en el Palacio de Versailles, en mansiones particulares muy bien conservadas, y viejos caminos del norte de Francia, que es la tierra de mi infancia. Siempre filmo por ahí.
P.: ¿Cómo empezó todo?
R.F.: Yo era actor de teatro. No estaba destinado a director de cine. En 1975 hice "La historia de Paul", porque viví lo de Paul (la depresión tras la muerte del padre), tuve ganas de contarlo y vi que la mejor forma era en una película. Le gustó a Michel Foucault, siempre atento al tema de la locura, y así produje una investigación suya tomada de los archivos judiciales, "Yo, Pierre Riviere, habiendo degollado a mi madre, mi hermana y mi hermano...", de René Allio. Luego hice "La communion solennelle", sobre mis ancestros, "Baptisme", sobre mis padres, y varias otras ajenas a mi familia, pero no a mi región.
P.: Entre ellas, "El misterio Alexina", sobre un caso clínico de androginia en el siglo XIX, que la Alianza Francesa difundió junto a "Yo, Pierre Riviere...".
R.F.: ¡Dios, qué programa! Pero lo interesante de todo esto es que descubrí el cine a través de la voluntad de hacerlo. Yo mismo escribo, dirijo, produzco y a veces hasta distribuyo mis obras, que son generalmente bien recibidas. De otro modo no hubiera hecho ya 16 largometrajes. La clave es decir algo que valga la pena.
P.: Por ejemplo, ¿qué nos dice con la historia de Nannerl, la hermana de Mozart?
R.F.: Parece que ella tenía tanto talento como él. Pero no la dejaron desarrollarse. A los 16 años, la muerte artística. El gozará un apabullante ascenso, ella seguirá en la sombra. Solo será profesora de música. Pienso en la hermana de Chejov, que hubiera podido escribir pero solo la recuerdan como la cuidadora del museo. Pero fíjese, en ese caso el hermano mayor de Chejov era el más famoso de la familia, y hoy está olvidado.
P.: ¿Ralmente Nannerl era tan talentosa como Amadeus?
R.F.: Tenía potencial. Pensemos en eso. Lo cierto es la tristeza de sentirse la hija desplazada. Luego debió esperar que el padre le aprobase algún candidato. Se casó recién a los 36 años. Tras la muerte de su hermano vivió 40 años más, siempre apagada. Para las mujeres, hay injusticias históricas insoportables. Irónicamente, Mozart, sin el favor del rey, también hubiera terminado en una fábrica de papel pentagramado.
P.: ¿Cómo elaboró toda esa historia?
R.F.: Me apoyé en la correspondencia familiar, sobre todo en las cartas del padre a su protector. Ahí se ve lo que ha sido por dentro esa familia. Luego, la relación de ella con el Delfín, y la amistad con la hija del rey, son inventos míos. Pero la hija del rey también sufre su destino de mujer. Me interesó recordar la historia de la evolución femenina. El siglo XVII era así, y ha quedado lejos. También me interesaron las costumbres de entonces. Los oficios se transmitían de padre a hijo. Había familias de artistas, como familias de labriegos. Si tenías la suerte de estar en un medio favorable creo que alcanzarías cierta felicidad, o satisfacción, dentro de tu familia.
P.: ¿Algo así pasa dentro de la suya?
R.F.: Eso habría que preguntarle a mi hija.
Entrevista de Paraná Sendrós


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