Tras pagar Boden, reservas cubren el 82% de los pesos

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La cobertura con reservas de los pesos en circulación cayó al nivel más bajo de los últimos años tras el pago de la última cuota de Boden 2012: quedó en sólo un 82%. El deterioro sería todavía mayor en los meses que quedan del año, teniendo en cuenta que la expansión de dinero continuará a niveles elevados (el ritmo de crecimiento actual es del 35%), mientras que lo más probable es que el stock de reservas en poder del BCRA continúe en franco descenso, especialmente por el pago del cupón PBI que se produce a mediados de diciembre.

Las reservas sufrieron el viernes una caída levemente superior a los u$s 1.700 millones, quedando en u$s 45.002 millones. Si a esta cifra se la multiplica por $ 4,59, el tipo de cambio mayorista al viernes, arroja un total de $ 206.559 millones.

Sin embargo, la base monetaria ya se ubica en $ 251.750 millones. Hasta el año pasado, las reservas calculadas en pesos superaban la cantidad de dinero en circulación. Pero ya hacia fines de 2011 la relación se había deteriorado y fue necesario un cambio en la Carta Orgánica, derogando dos artículos de la ley de convertibilidad, para seguir aplicando reservas para cancelar el vencimiento de la deuda. De esta forma, quedó atrás la obligación de que las reservas siempre equiparen el nivel de la base monetaria, algo que en el Gobierno consideran que se trata de vestigio del pasado, más precisamente de la política económica neoliberal de la década del 90.

Tendencia

Tomando el actual nivel reservas en dólares y de la base monetaria, ¿cuál debería ser el nuevo tipo de cambio de «equilibrio» para equiparar ambas variables?: tras los últimos movimientos, se ubica en $ 5,59, más cerca del valor que muestra el dólar en el mercado informal (el viernes cerró en $ 6,15) que el que estipula con sus intervenciones el BCRA. Se trata de una mera referencia, pero que indica una tendencia indiscutible: la economía tiene cada vez más pesos y menor disponibilidad de divisas.

Este dato es crucial para entender las restricciones que pesan para la compra de dólares. Sucede que al multiplicarse la cantidad de dinero en relación con las divisas disponibles del Central, la capacidad de los inversores de presionar sobre las reservas es cada vez mayor, lo que terminaría forzando una devaluación abrupta del peso. Para evitar esta posibilidad, el Gobierno optó por directamente prohibir el atesoramiento de dólares.

En su discurso en el aniversario de la Bolsa el último jueves, Cristina de Kirchner se detuvo en la gran cantidad de reservas que tiene el BCRA para hacer frente a los vencimientos. «Los dólares que tenemos alcanzan para pagar toda la deuda hasta 2033 y hasta nos sobra un poco», explicó. Sin embargo, no realizó una sola alusión al deterioro en la relación que existe entre los pesos que hay en la economía y las reservas del Central, un dato absolutamente relevante para definir cuál es el tipo de cambio con el que debería manejarse la economía.

Además de la reducción de las reservas, también es notorio que el aumento en la emisión de pesos no se haya moderado. En el primer semestre del año, el principal motivo de la expansión de dinero era la compra de dólares por parte del Central. Ahora, sin embargo, el ritmo de incremento de pesos se mantiene, a pesar de que las compras oficiales de divisas han disminuido notoriamente.

El motivo que produce un continuo aumento en la cantidad de pesos en circulación es, en realidad, la emisión de moneda por parte de la autoridad monetaria para financiar al Tesoro. El dato surge de los adelantos transitorios otorgados por la institución que preside Mercedes Marcó del Pont. Al 27 de julio, último dato oficial disponible, habían tocado un nuevo récord de $ 84.530 millones, un incremento de nada menos que $ 10.500 millones en los últimos treinta días. Los fondos se aplican a cubrir las necesidades corrientes del Gobierno. La tendencia creciente de déficit presagia que la expansión monetaria continuará en ascenso, contrastando con el debilitamiento del nivel de reservas.

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