Neuquén (de nuestra agencia) - El gobernador Jorge Sapag completó el domingo una semana de triunfos electorales que le permitirán recomponer su liderazgo al frente del Movimiento Popular Neuquino (MPN) y con ello oxigenarse políticamente para enfrentar un segundo semestre que prenuncia una grave crisis en el sector petrolero y una seria estrechez financiera.
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Además, tiene que lidiar con el Gobierno de Cristina de Kirchner, que pese a encontrarse averiado por su derrota electoral, para Neuquén, se ha transformado en un aliado imprescindible porque la provincia depende de los aportes financieros para socorrer a su Tesoro en rojo y, al mismo tiempo, se encuentra pendiente la concreción de importantes obras públicas que le permitan mantener fuentes laborales.
La lista Azul, que respondió a Sapag y que llevó a la cabeza como candidato a concejal para la capital -en agosto se elige la mitad del Concejo Deliberante- al histórico Luis Jalil, derrotó por una diferencia de 8 puntos a la lista Blanca que postuló a Jorge Lara, ex jefe de Gabinete de Jorge Sobisch y sponsorizado por el ex gobernador. Pero la pelea de fondo es por el control del partido del Gobierno y su proyección 2011, aunque esta pulseada se reflotará en la primavera cuando haya que renovar autoridades partidarias.
Con este triunfo y el logrado hace una semana por su candidato José Brillo en las elecciones nacionales, el gobernador emerge como el referente más importante del MPN y se allana el camino de su reelección.
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