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Triunfo en primarias de la inefable Palin, McCain y los ultras
John McCain sacó 24 puntos de ventaja frente al populista de ultraderecha J.D. Hayworth. Será candidato republicano al Senado por Arizona y, con seguridad, volverá a obtener una banca.
Otro dato saliente de la jornada, una de las últimas citas de primarias antes de los comicios del 2 de noviembre, fue el triunfo del veterano senador y ex candidato presidencial John McCain, quien prevaleció en su distrito, Arizona, frente a un republicano mediático de ultraderecha. Para ello, McCain, con una carrera política centrista, se volcó a la derecha y enarboló un activo discurso antiinmigrantes.
Palin fue gobernadora de Alaska durante dos años hasta que renunció para convertirse en la cara más visible del «Tea Party». Poco conocida antes de la campaña presidencial de 2008, la ex gobernadora sedujo a una porción importante del electorado con su desparpajo, que suele exhibir ignorancia sobre temas elementales, propuestas populistas en extremo y mal uso del idioma inglés. En los últimos meses, además de animar sesiones del «Tea Party», se dejó ver en talk shows televisivos que potenciaron su fama.
En Alaska, habrá que esperar al menos una semana para conocer quién aspira a representar a este estado en el Senado en las elecciones del 2 de noviembre. La actual senadora republicana de Alaska Lisa Murkowski, que gastó en la campaña u$s 1,86 millón, recibió el 49% de los votos escrutados, en tanto que su competidor, el abogado Joe Miller, con apenas u$s 84.000 pero con el espaldarazo de Palin, cosechaba anoche el 51%.
McCain, de 73 años, superó por casi 24 puntos al ex representante John Davis Haywort. Para frenar el avance de este ex animador radial, McCain también debió apelar a Palin, con quien compartió la fórmula presidencial que en 2008 perdió contra Barack Obama y Joseph Biden. El ex candidato presidencial debió además gastar u$s 20 millones.
La interna en Arizona, como en otros distritos, se había transformado en un festival de propuestas xenófobas. Allí, la gobernadora republicana Jan Brewer consagró una ley considerada racista por la Casa Blanca, aunque está parcialmente frenada por la Justicia.
En el lado demócrata, en Florida, el representante Kendrick Meek derrotó ampliamente al multimillonario Jeff Greene. En noviembre, Meek deberá enfrentar al ex presidente de la Cámara de Representantes de Florida, el republicano Marco Rubio, quien ganó fácilmente el martes, y al gobernador Charlie Crist, quien se lanzó como independiente.
En la primaria republicana para gobernador de Florida, el ex ejecutivo de una empresa de servicios médicos Rick Scott, que gastó más de u$s 50 millones de sus propios fondos en la campaña, derrotó a Bill McCollum, quien tenía el respaldo de la maquinaria del partido.
Las elecciones del 2 de noviembre son para renovar los 435 escaños de la Cámara de Representantes y 37 de los 100 senadores. Además, 37 estados renovarán gobernadores.
Las internas se desarrollaron en un contexto de fuerte descontento en el país debido al persistente desempleo, que se ubica por encima del 9%, y un débil impulso tras la gran recesión que poco después de su comienzo ya parece haberse quedado sin aliento.
Los demócratas deberán luchar para conservar la mayoría en ambas cámaras del Congreso: apenas un 45% de los estadounidenses está conforme con Obama.
«Será un referéndum sobre la política del Gobierno», celebró el senador republicano John Cornyn.
En Utah, Kentucky, Nevada, Colorado y Connecticut, entre otros estados, se impusieron en las internas republicanas candidatos ascendentes, muchos de ellos apoyados por el «Tea Party».
Se descuenta que la estrategia oficialista será desdibujar las fronteras entre republicanos y el «Tea Party», para ganar el centro político. El partido del presidente Obama calcula ahora que los independientes y los indecisos se apartarán de los conservadores debido a sus posiciones extremas, según analizaba ayer The New York Times.
Agencias Reuters, EFE y DPA


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