Trump canceló el repliegue de Afganistán: enviará más tropas a combatir a los talibanes
En un anuncio dirigido a la Nación, no reveló el número de soldados, aunque los medios locales informaron de unos 4.000.
Washington - El presidente de EE.UU., Donald Trump, anunció al cierre de esta edición que hará "cambios drásticos" a su estrategia en Afganistán, porque retirar a las tropas del país tendría efectos "inaceptables" en la región, pero no quiso precisar cuántos soldados enviará a esa nación que lleva ya casi 16 años en guerra.
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"No vamos a hablar de números de tropas ni sobre nuestros planes de actividades militares", subrayó en un discurso a la nación para explicar su nueva estrategia en Afganistán y los países vecinos, desde la base militar de Fort Myer.
"Una retirada apresurada crearía un vacío que terroristas, incluido el Estado Islámico (EI) y Al Qaeda, llenarían instantáneamente, como sucedió antes del 11 de septiembre" de 2001, agregó.
Por otra parte, advirtió Pakistán de que tiene "mucho que perder" si sigue "albergando" a "organizaciones terroristas" y a los talibanes dentro de sus fronteras. "Hemos pagado a Pakistán miles de millones de dólares mientras albergan a los mismos terroristas que estamos combatiendo. Esto tiene que cambiar y cambiará de inmediato", dijo Trump, durante un discurso ante 2.000 militares .
Horas antes del anuncio, el secretario de Estado, Rex Tillerson, habló por teléfono con altos representantes de los países involucrados para explicarles el cambio de rumbo. Aunque se esperaba que el anuncio de Trump se centrara sobre todo en la estrategia militar en la guerra de Afganistán, también incluyó cambios en las relaciones con otros países de la región, en particular Pakistán, utilizado por los talibanes como refugio. "El tema de las conversaciones fue cómo le gustaría a Estados Unidos trabajar con cada país para estabilizar el sur de Asia mediante una nueva e integrada estrategia regional", explicó la vocera del Departamento de Estado norteamericano, Heather Nauert.
Tanto el secretario de Defensa James Mattis como otros influyentes jefes militares habían abogado por incrementar la presencia militar de EE.UU. en el país, lo que significará un giro importante con respecto a la estrategia diseñada por su antecesor Barack Obama, quien declaró unilateralmente el fin de la guerra en Afganistán a finales de 2014, pero se vio obligado a mantener un contingente militar limitado ante los constantes combates y atentados en todo el país.
Actualmente, Washington mantiene 8.400 militares en ese país de Asia Central.
De acuerdo con lo que sostuvieron los principales medios locales, Trump abandonó la aspiración de una retirada total inminente, que siguió defendiendo Obama hasta el último día de su mandato. Su sucesor enmarcó su estrategia militar en la llamada guerra mundial contra el terrorismo islamista y no en una intervención estadounidense que ya lleva casi 16 años.
El Gobierno de Trump acusa a Pakistán de abrir sus fronteras e, inclusive, de apoyar a los terroristas talibanes, lo que les otorga un refugio de los constantes combates en territorio afgano y les permite escapar a los avances de las fuerzas estadounidenses.
Es por ese motivo que el Pentágono suspendió el mes pasado 50 millones de dólares destinados a la ayuda militar, al considerar que Islamabad no está lo suficientemente comprometido para desbaratar la redes extremistas, con fuertes vínculos al Estado Islámico (EI).
El deterioro de la situación en Afganistán fue una de las principales críticas en materia de seguridad que Trump le hizo a Obama durante la campaña presidencial del año pasado.
Desde la salida de la mayor parte del contingente de uniformados los talibanes recuperaron el control de alrededor del 11% del país y puso en duda la legitimidad del Estado en otro 30%, de acuerdo con recientes informes de inteligencia de Washington.
Además, la situación humanitaria no para de empeorar. Cada mes la ONU registra una cifra récord de muertes de civiles y, en lo que va de año, unos 200.000 afganos tuvieron que abandonar sus hogares para escapar de los combates, lo que explica por qué siguen llegando miles de refugiados de ese país a Europa.