El presidente de EE.UU. confirmó la renuncia del moderado H.R. McMaster y anunció su sucesor, que fue recibido con sorpresa por el ambiente político de Washington.
BIGOTE. De acuerdo con varios informes de prensa, al presidente Donald Trump no le gusta el vello facial, y ese fue un factor importante a la hora de descartarle el año pasado como posible secretario de Estado.
Washington - El presidente de EE.UU. Donald Trump, anunció ayer el reemplazo de su asesor de Seguridad Nacional, el general H.R. McMaster, por el exembajador ante la ONU John Bolton, un "halcón" ultraconservador y uno de los promotores del falso argumento sobre las armas de destrucción masiva que llevó a la invasión de Irak en 2003.
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"Me complace anunciar que, a partir del 9 de abril, el embajador John Bolton será mi nuevo asesor de Seguridad Nacional", dijo Trump, cuyo equipo ha estado marcado por partidas y dimisiones desde que asumió. "Estoy muy agradecido por los servicios del general H.R. McMaster, que ha hecho un trabajo excelente y que seguirá siendo mi amigo".
Se esperaba que McMaster dejara el cargo este año, pero la decisión sorprendió a Washington. Bolton, un abierto defensor de la guerra de Irak, también abogó por ataques preventivos contra Corea del Norte y por ir a la guerra con Irán. Su nombramiento era fuertemente cuestionado por muchos del círculo interno del mandatario, sobre todo por militares que estuvieron en el campo de batalla.
"Después de 34 años de servicio a nuestra nación, estoy solicitando la jubilación del Ejército de Estados Unidos a partir de este verano (boreal), después de lo cual dejaré el servicio público", afirmó McMaster en un comunicado.
Su partida se produce cuando Trump prepara una reunión de alto riesgo con el líder norcoreano Kim Jong Un y evalúa el futuro de un acuerdo para frenar el desarrollo de armas nucleares de Irán, que ahora parece estar en la cuerda floja.
Cambios
Apenas la semana pasada, la Casa Blanca se apresuraba a negar más cambios en el gabinete presidencial, tras el despido fulminante del secretario de Estado, Rex Tillerson, y las alarmas suscitadas por la posible marcha de McMaster y el jefe de gabinete, John Kelly.
Así, la marcha de McMaster supone la salida de uno de los últimos "moderados" de la Casa Blanca, tras la partida de Gary Cohn, hace unas semanas y del propio Tillerson.
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