Elisa Carrió se hizo cargo ayer de anunciar el nombre que llevará el acuerdo que cerraron la Coalición Cívica, el radicalismo y el socialismo en las listas de casi todo el país. El nuevo nombre será Acuerdo Cívico y Social, una denominación que les llevó semanas de discusiones a los tres partidos. Hoy el radicalismo presentará a sus candidatos a diputados nacionales, locales, senadores y cargos en las provincias, en un acto donde se anunciará el cierre final de las alianzas. Pero el puntapié final se lo guardó Carrió para disfrutarlo ayer a solas.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
A pesar de haber cerrado acuerdos en casi todas las provincias, las elecciones del 28 de junio no garantizan que ese grupo de la oposición vaya a tener un bloque unido. Por ejemplo, los radicales cordobeses que terminaron rechazando un acuerdo con Luis Juez y menos aceptaron ir a las elecciones de la mano de Carrió difícilmente se sienten en Diputados a votar junto a la Coalición Cívica y menos a sectores de la propia UCR, como los mendocinos, enemigos acérrimos hoy del Gobierno de la mano de Julio Cobos.
No es el único caso: tampoco habrá armonía con todos los santiagueños, menos con los fueguinos (donde no hubo acuerdo por problemas con un ARI allí casi fusionado con el kirchnerismo).
El cierre de ayer no deparó sorpresas. En Buenos Aires, el radicalismo y la Coalición Cívica cerraron alianza junto al socialismo. Como en el resto de los casos, las listas aún no están terminadas, pero allí todo el acuerdo se basó en la candidatura de Margarita Stolbizer en primer lugar, seguida de Ricardo Alfonsín. De hecho, ese armado fue el que precipitó que luego hubiera listas conjuntas en el resto de las provincias.
En la Capital Federal, el acuerdo de la UCR con Carrió no incluyó a la rama kirchnerista de ese partido ni al socialismo oficial de Héctor Polino y Roy Cortina. Otro es el caso de Catamarca, donde, a pesar de no aceptar cambiar el nombre de Frente Cívico y Social que el gobernador Eduardo Brizuela del Moral consiguió imponer también en estas elecciones, las fuerzas irán juntas.
En Formosa, Corrientes, Jujuy, La Rioja, Río Negro, San Juan, San Luis, Santa Cruz, Santiago del Estero y Tucumán, la situación es la misma. Con algunos colores de diferencia en todas esas provincias, los radicales consiguieron presentarse en alianza con la Coalición Cívica y el socialismo. Por ejemplo, en Salta el acuerdo incluye también al renovador Ricardo Gómez Diez.
La diferencia con la Capital y el territorio bonaerense es que en casi todos esos casos la UCR estará en esas provincias, tanto en ubicación como en cantidad de cargos en las listas, por encima de sus socios.
En el mapa nacional del ahora Acuerdo Cívico y Social, hay, de todas formas, algunos blancos. En Mendoza, por ejemplo, los radicales armaron frente sólo con Julio Cobos, en una lista que llevará a Ernesto Sanz como primer candidato a senador, acompañado de la cobista Laura Montero. Ese acuerdo fue el que terminó precipitando la vuelta de Cobos al radicalismo, ya que Sanz se encargó de reunir nuevamente al vicepresidente con Gerardo Morales. Allí la lista irá bajo el nombre de Frente Cívico Federal, que reúne a la UCR y al CONFE.
En el resto del país, los hombres de Cobos no irán con denominación propia, sino dentro de las listas de la UCR; de hecho, para eso se gestó la reunificación del partido en la Convención Nacional de Mar del Plata.
Distinto es el caso de Chaco, donde el radicalismo irá en alianza con un sector del ARI (que no responde completamente a Carrió), con el nombre de Alianza Frente de Todos.