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UCR: la catarsis catamarqueña dispara nostalgia por Carrió
Elisa Carrió
Dentro de su propio esquema aislacionista, Carrió sigue ostentando, desde las elecciones presidenciales de 2007, el cetro de la opositora más votada detrás de Cristina de Kirchner. Por eso no sorprendió que uno de los principales operadores de la campaña de Ricardo Alfonsín, el diputado bonaerense Juan Pedro Tunessi, saliera a embestir contra Ernesto Sanz y a reclamar una recomposición del Acuerdo Cívico y Social, el fenecido colectivo opositor que integraron la UCR, el socialismo, el GEN y la Coalición Cívica. «Fue él quien desde la presidencia del Comité Nacional alejó toda posibilidad de acuerdo con la Coalición Cívica y Elisa Carrió, y ahora nos quiere enseñar cómo ampliar el frente electoral, cuando desde siempre sostuvimos que con el proyecto de Ricardo Alfonsín apostamos a un acuerdo programático con las fuerzas afines», se quejó ayer Tunessi en referencia a la autocrítica de Sanz después de la derrota de Eduardo Brizuela del Moral en Catamarca.
El traspié de la UCR afecta directamente a la interna presidencial abierta y adelantada convocada para el próximo 30 de abril, en la que se enfrentarán Alfonsín y Sanz. La principal apuesta de la Casa Rosada para ese ejercicio electoral es la baja participación del electorado para desmotivar a las fuerzas opositoras y arrinconarlas hasta el proceso de primarias abiertas, simultáneas y obligatorias previstas por ley para el 14 de agosto. Pero el golpe lo sufrió también Julio Cobos, el tercer precandidato radical, que viajó hasta Catamarca ilusionado con la frustrada foto triunfalista de su compañero catamarqueño de la Concertación Plural. El vicepresidente, a diferencia de Sanz y Alfonsín, optó por el mutismo y ni siquiera emitió un comunicado saludando el proceso de recambio en la provincia luego de dos mandatos consecutivos de Brizuela del Moral.
Reaparición
Ante ese tendal de derrotados, Carrió reapareció ayer haciendo gala de timming político en un año electoral. Y frente a los lamentos de Sanz por el autismo en la construcción proselitista de su partido, la jefa de la Coalición Cívica se exhibió en su departamento de Barrio Norte junto al candidato radical para la gobernación de Santa Fe, el intendente de la capital provincial Mario Barletta. Este jefe comunal irá secundado por el diputado de la CC Juan Carlos Comi, en lo que podría ser el globo de ensayo para un cambio de escenario a nivel nacional luego de la experiencia catamarqueña: «Estoy muy contenta. Es un acuerdo que se trabajó en silencio y con seriedad, con la cuestión del campo como eje», aseguró Carrió en declaraciones a la prensa rodeada por los postulantes a la gobernación santafesina.
Sin embargo, y ante el aumento de la demanda política en plena crisis radical, Carrió descartó un posible entendimiento con la UCR a nivel nacional al considerar que «el acuerdo en Santa Fe tiene base en un acuerdo programático, algo que no se logró en la nación». Fue un mensaje al sector más afín del centenario partido, el alfonsinismo, que a través del chaqueño Angel Rozas controla el Comité Nacional y hasta una eventual convocatoria formal a la Coalición Cívica para suscribir un programa de gobierno e invitarla a participar de la interna final del 14 de agosto. Una jugada que incluso le serviría a Alfonsín para sepultar las chances de Cobos de consagrarse candidato presidencial en esa instancia.
«Para ganarle al oficialismo en octubre tenemos que hacer más y sumar más. Y sobre todo, tenemos que hacer cosas nuevas y distintas si queremos crear una mayoría, que sólo será mayoría si es verdaderamente amplia y verdaderamente plural», señaló Sanz. «Con las fórmulas tradicionales, con lo de siempre y mirando sólo hacia adentro, nos quedamos a mitad de camino; por eso hay que innovar y ser capaces de arriesgar. Como ya he dicho, sin el radicalismo no arrancamos, pero sólo con el radicalismo no llegamos», agregó el senador santafesino. Carrió tomó nota desde su búnker de la avenida Santa Fe.


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