8 de julio 2009 - 00:00

UCR de Morales castigó al radical K Zamora

Santiago del Estero - Además de desatar un escándalo de alcance nacional, la detención del ex intendente radical de Santiago del Estero Julio Alegre derivó en un motivo más de fricción entre la UCR nacional de Gerardo Morales y el gobernador Gerardo Zamora, uno de los últimos referentes del radicalismo K.

Ayer, ante la dimensión que adquirió la investigación sobre los presuntos actos de corrupción en los que se involucra al ex alcalde de la capital santiagueña y hombre de confianza de Zamora, el Comité Nacional de la UCR expresó su más enfático y enérgico rechazo a «cualquier acción que corrompa las instituciones de la provincia y del país».

La relación entre la cúpula del histórico partido y la alianza gobernante en Santiago se debilitó en los últimos años, al punto que pesó sobre la UCR local la decisión de mantener la intervención partidaria, pese a que la Cámara Nacional Electoral había revocado la medida.

En ese sentido, el radicalismo recordó ayer que razones por el estilo motivaron oportunamente la intervención del distrito «más la suspensión de la afiliación de Zamora, que dos años y medio después y por la complicidad de jueces amigos del poder, no se ha concretado aún, cuando la Justicia federal -en dos instancias- ha otorgado la razón a este Comité Nacional».

La caída de Alegre representa un fuerte cimbronazo político para Zamora, habida cuenta de la estrecha relación que el mandatario mantenía con el intendente de la ciudad capital.

«Tal como se advierte desde hace tiempo, en Santiago del Estero como en tantas provincias se muestra hoy la cara más negra de un estilo de gobierno autoritario y corrupto. El mentado modelo kirchnerista, encarnado en este caso por Zamora y Alegre, sin lugar a dudas, termina en inmoralidad», se despachó la UCR nacional. La detención de Alegre motivó, además, la conformación de una comisión de legisladores nacionales de la UCR para recibir denuncias.

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