30 de diciembre 2008 - 00:00

Ultima Italia una repatriación masiva de ilegales

Inmigrantes africanos que fueron interceptados por la guardia costera viven su frustración en un centro especial de la isla de Lampedusa.
Inmigrantes africanos que fueron interceptados por la guardia costera viven su frustración en un centro especial de la isla de Lampedusa.
Roma - Italia anunció ayer la repatriación con vuelos especiales de los inmigrantes ilegales que se encuentran en la isla de Lampedusa tras una ola de desembarcos que generó tensiones con Libia, de donde zarpan los indocumentados.
«Vamos a organizar vuelos para repatriar directamente desde Lampedusa a los clandestinos. Los primeros vuelos despegarán en uno o dos días», anunció el ministro del Interior, Roberto Maroni. «A la emergencia hay que responder con la emergencia. Vamos a crear un centro especial en Lampedusa para el reconocimiento y la expulsión» del inmigrante, agregó el ministro en declaraciones a una radio local.
Más de 2.000 personas fueron interceptadas entre el viernes y el domingo frente a las costas italianas, mientras una embarcación con unos 140 inmigrantes, entre ellos 10 mujeres embarazadas, fue rescatada ayer por la marina de Malta tras haber permanecido durante horas a la deriva. «Las personas a bordo no tenían agua, ni alimentos, ni calefacción», contó el teniente italiano Claudio Signanini.
La mayoría de los inmigrantes ilegales intenta llegar en bote a la isla siciliana, localizada a unos 200 kilómetros de Libia, que suele registrar llegadas constantes de indocumentados.
El centro de recepción de Lampedusa, que tiene capacidad para unas 850 personas, aloja ya a 1.100 inmigrantes, generando alarma en la pequeña localidad. El desembarco de indocumentados en Italia aumentó en 2008, pasando de 14.200 entre enero y setiembre de 2007 a 24.241 durante el mismo período, según cifras oficiales.
Tras las declaraciones de Maroni, asociaciones humanitarias pidieron ayer al ministro que se respeten las leyes que prevén que los inmigrantes sean identificados, que se estudien las condiciones para quienes pidan el derecho de asilo, y que los magistrados certifiquen las posibles expulsiones. «Más del 60% de los inmigrantes que llegan a Lampedusa piden asilo. Es evidente que estas operaciones de expulsión pueden mandar a la muerte a las personas que son expatriadas», afirmó Filippo Miraglia, directora de inmigración de la organización Arci.
En coincidencia, la portavoz en Italia del Alto Comisariado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), Laura Boldrini, recordó que se deben «garantizar los derechos de los indocumentados que han llegado a Lampedusa» y no recurrir a «expulsiones de grupo generalizadas».
Agencias AFP y EFE

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