26 de febrero 2015 - 00:00

Un aliado de Dilma la amenaza con una rebelión en el Parlamento

 Brasilia - Además del escándalo de corrupción en Petrobras (ver pág. 7), Dilma Rousseff se enfrenta ahora a la amenaza del Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB) de retirarle el respaldo parlamentario para la aprobación de un paquete de recorte fiscal, una de las principales metas del Gobierno para este 2015.

Así lo alertó el propio vicepresidente Michel Temer, del PMDB, en una reunión privada con la mandataria. A juicio del número dos del Planalto, el Partido del Movimiento Democrático Brasileño, clave en la coalición oficialista, debe ser tenido en cuenta a la hora de tomar decisiones estratégicas, y su marginación pone a la administración en el "límite de la gobernabilidad".

En un encuentro en el Palacio Jaburu (residencia oficial del vicepresidente) con dirigentes del PMDB , el ministro-jefe de la Casa Civil, Aloizio Mercadante, escuchó quejas sobre el tema, informó ayer Folha de Sao Paulo.

Ministros pertenecientes a la agrupación y los presidentes de la Cámara y del Senado -Eduardo Cunha y Renan Calheiros, respectivamente- dijeron que el partido sólo es convocado por el Gobierno "para apagar incendios".

"El PMDB quiere darle un fundamento a la coalición, quiere participar de la definición de las políticas públicas. Esta coalición está renga porque el PMDB, que es el mayor partido del punto de vista de la coalición, no cumple su papel", aseveró el senador Calheiros, cuyo papel es clave para la gobernabilidad de Brasil.

El Partido de los Trabajadores (PT) perdió poder en el parlamento una vez que los legisladores lograron imponer como presidente de la Cámara de Diputados a Cunha, quien lidera un ala díscola del PMDB frente a varias de las políticas oficiales.

En medio de la incertidumbre política, el expresidente Luiz Inácio Lula da Silva le recomendó a Rousseff "levantar la cabeza" y no dejarse afectar por la crisis en Petrobras. "Dilma tiene que levantar la cabeza y decir: 'Yo gané las elecciones'. Nosotros ganamos las elecciones y parecería que tenemos vergüenza de haberlas ganado", expresó Lula, quien inauguró en 2003 el "reinado" del Partido de los Trabajadores (PT) en el Gobierno de Brasil, que se mantiene desde hace 12 años.

El consejo del expresidente fue formulado en un discurso pronunciado el martes a la noche en Río de Janeiro, durante una manifestación de sindicalistas en defensa de Petrobras. Además, insistió en que las irregularidades en la petrolera fueron obra de unos pocos funcionarios, y que no deben contaminar la imagen de la empresa.

"¿Qué vergüenza hay si en una familia de 86.000 trabajadores alguno comete un error?", se preguntó Lula. "Hay que hacer lo que hacemos en nuestras familias. Dictamos el castigo necesario (a los culpables). Lo que no podemos hacer es tirar a Petrobras a la basura en razón de errores de personas", concluyó.

Agencias DPA y Brasil247,


y Ámbito Financiero

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