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Un atractivo salto al pasado de Dolores Solá

Conocida a través de su trabajo como solista del grupo La Chicana, Dolores Solá sale al ruedo como solista. En la línea de lo que fueron los primeros cantores tangueros, cuando el mercado los bautizó como «criollos», Solá mezcla aquí tangos, valses, huellas y milongas de estilo campero, pero también aires de cabaret y del viejo circo porteño, pasodobles, fados y foxtrots. Para la experiencia, que ella considera un «Salto mortal»(curioso que se piense así un viaje a 90 años atrás), eligió temas que oportunamente formaron los repertorios de Carlos Gardel, Ignacio Corsini y Agustín Magaldi.
Con todo esto, el disco tiene una impronta antigua aunque con sonido, recursos vocales e instrumentales, y técnica de grabación de estos tiempos. Muchos músicos, en muy diversas formaciones camarísticas, fueron el acompañamiento para la interesante voz de Dolores; aunque es siempre la guitarra -en coherencia con el discurso buscado- el instrumento saliente. En ese sentido, vale la pena destacar las presencias de los músicos Diego Rolón, Acho Estol y Luis Volcoff. El cantante y guitarrista Atilio Reynoso, para la «Huella» que grabara Corsini en 1928 a dúo con su hijo, y la voz del «Tata» Juan Cedrón, para la tonada «Mañanita de sol» de Gardel y Le Pera, son los invitados especiales para este trabajo nostálgico y atractivo que muestra a Solá en una faceta no explotada hasta ahora. Y una curiosidad: la voz de John Lennon en «Being for the Benedit of Mr. Kite» inserta en el tango «Salto mortal», de Vivas y Mazzaroni, que da nombre al CD.
R.S.


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