30 de noviembre 2010 - 00:00

Un baile real

El abrazo de Xavi Hernández y Lionel Messi en el festejo del primer gol. Cristiano Ronaldo no entiende nada. Barcelona es el único puntero de la Liga Española y no dejó dudas.
El abrazo de Xavi Hernández y Lionel Messi en el festejo del primer gol. Cristiano Ronaldo no entiende nada. Barcelona es el único puntero de la Liga Española y no dejó dudas.
Barcelona brilló muy alto en el Camp Nou, tan alto que Real Madrid pareció un equipo chico, sin figuras y que venía de partenaire a la fiesta de los catalanes.

De la mano de ese mediocampo mágico que forman Busquets, Xavi e Iniesta, Barcelona se adueñó de la pelota y no la devolvió más. El Real Madrid nunca pudo hacer una jugada elaborada y Cristiano Ronaldo terminó arrinconado entre la raya de costado y los dos o tres que permanentemente lo marcaban.

Barcelona definió el partido en los primeros 20 minutos. A los 10 un pase genial de Iniesta dejó solo a Xavi, pero la pelota le quedó atrás y el volante lo resolvió levantando el balón de taco por sobre su cuerpo para definir ante la salida de Casillas. Un lujo que sería precedido por muchos más.

A los 18, Pedro aprovechó un desborde por izquierda de David Villa y una mala salida de Casillas y puso el 2 a 0, que ya era irremontable para un Real Madrid que no hacía pie en ningún sector de la cancha.

Con el resultado resuelto, Barcelona se dedicó a hacer lo que mejor sabe: hacer circular la pelota por toda la cancha con toques, lujos, caños y sombreros.

Más que un partido de fútbol parecía un «loco» 11 contra 11, donde los de blanco pasaban de largo en todo. De vez en cuando tiraba un estiletazo entre líneas y alguno de los delanteros de Barcelona quedaba mano a mano con Casillas.

En los primeros minutos del segundo tiempo se decidió a definirlo y en dos minutos David Villa había subido la cuenta de 2 a 4, con dos asistencias exquisitas de Lionel Messi.

El argentino no marcó goles, pero participó mucho del juego y en su función de centrodelantero distrajo marcas y hasta hizo alguna de sus típicas apiladas haciendo aplaudir de pie a todo el estadio. Cortó una racha de 12 partidos seguidos haciendo goles, pero ayer su aporte no hizo falta.

Sobre el final, el venezolano (nacionalizado español) Jeffren marcó el quinto para decorar el resultado, pero el partido como sí había terminado a los 18 minutos, después fue un baile con variaciones y si Barcelona se lo hubiera propuesto habría llegado a las dos cifras.

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