1 de marzo 2010 - 00:00

Un camping festivo resultó mortal

En el puerto de Constitución, 300 kilómetros al sur de Santiago, había manzanas completas en ruinas, los principales edificios y muchas casas (60%) están en el suelo y no hay energía eléctrica, ni agua y son escasos los alimentos, lo que generó que se produjeran algunos asaltos a supermercados.

«Cinco olas entraron a la parte poblacional, unos cuatro kilómetros hacia arriba del mar. La situación es caótica», informó un damnificado.

En la isla Orrego, frente a Constitución, unas 500 personas celebraban la «fiesta maulina» cuando sobrevino la tragedia.

Unas 150 de ellas están desaparecidas, dicen testigos, cifra que supera con holgura las oficiales. La tradición indica que cientos de personas acampan en la isla, y por ello muchos se vieron sorprendidos por el tsunami.

Las marcas del tsunami quedaron en árboles gigantes ubicados a decenas de metros del mar, mientras la zona costera es un mar de lodo y utensilios caseros destruidos. En el balneario de Dichato, una embarcación de 700 toneladas quedó varada a un kilómetro tierra adentro.

«Hay casas, refrigeradores y sillones que flotan en el mar», relató un habitante de la ciudad, agregando que la avenida costanera desapareció completamente.

Tras la marejada, los habitantes de Dichato quedaron sin agua y ayer acudían a lagunas, fuentes públicas y camiones aljibes para abastecerse. Allí murieron siete personas y se ignoraba la cantidad de desaparecidos por el maremoto.

Agencia ANSA

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