20 de julio 2009 - 00:00

Un consuegro hizo parecer moderado al ultra Ahmadineyad (sólo por 72 horas)

Teherán - ¿Se puede ser consuegro de Mahmud Ahmadineyad y al mismo tiempo amigo de Israel? Al parecer sí, y también ocupar la vicepresidencia de Irán... pero sólo por tres días. De tal manera pudo comprobarlo Esfandiar Rahim Mashaie, quien 72 horas después de ser designado se vio obligado a renunciar al cargo por las fuertes críticas de los ultraconservadores.
Ahmadineyad, reelegido según los resultados oficiales en las polémicas elecciones del pasado 12 de junio, anunció el jueves el nombramiento de su consuegro como «número dos», quien había declarado que Irán «es amigo del pueblo israelí».
Inmediatamente, la decisión convirtió al presidente en el blanco de las críticas del sector duro del régimen.
El ayatolá ultraconservador Ahmed Jatami criticó al gobernante por haber dado la espalda «a los clérigos y las élites» al elegir a su consuegro. «Ahmadineyad no debería desafiar a los conservadores con este tipo de decisiones. Le pido que lo sustituya antes de que surjan más críticas», indicó el miembro de la Asamblea de Expertos, según el periódico Khorasan.
Consecuencias
Dicho y hecho. Según la cadena estatal Press TV, el familiar de Ahmadineyad anunció ayer que «ya no quiere el cargo» de vicepresidente como consecuencia de la polémica.
El incidente político resucitó antiguas declaraciones de Mashaie cuando estaba a cargo de la vicepresidencia de Cultura y Turismo en 2008.
Aquella controversia concluyó después de que el ayatolá Ali Jamenei, máxima figura del régimen y favorable a Ahmadineyad en las pasadas elecciones, aseguró en setiembre que la disputa debía «finalizar» pese a que las declaraciones de Mashaie no fueran «correctas».
Pero no fueron ésas sus únicas acciones memorables. En noviembre, Mashaie celebró una ceremonia en la que varias mujeres con vestidos tradicionales protagonizaron un acto que fue considerado como ofensivo hacia el Corán, el libro sagrado del islam.
Ambos conflictos hicieron que la sociedad iraní se volviera especialmente susceptible respecto de Mashaie, como recuerda el legislador Hamid Rasai, próximo a Ahmadineyad. «Creo que habría sido mejor que no lo hubieran nombrado», opinó en el diario Etemad-e Melli.
Destitución
Por su parte, el reformista Dariush Ghanbari fue más allá al advertir que el presidente podría ser destituido por su decisión. «Ahora los legisladores podemos cuestionar a Ahmadineyad e incluso impugnarlo», afirmó al citado periódico. En cualquier caso, esa opción parece remota dado que el Parlamento está controlado por los ultraconservadores leales al mandatario iraní.
Irán no reconoce la existencia de Israel. Es más, Ahmadineyad declaró varias veces que el Estado hebreo debería ser borrado del mapa y calificó de mito el Holocausto de los judíos durante la Segunda Guerra Mundial.
La renuncia de Mashaie es una señal de la ardua tarea que espera a Ahmadineyad para formar su futuro Gobierno tras ganar las elecciones presidenciales del 12 de junio, cuyos resultados fueron impugnados por sus rivales, que los consideran fraudulentos.
Esta victoria desató un movimiento de protesta callejero inédito en treinta años de República Islámica.
Agencias Reuters, ANSA y AFP

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