11 de abril 2016 - 00:00

Un crecimiento vigoroso que no excluye grandes cuentas pendientes

Lima - Con una tasa de crecimiento promedio anual de más del 6% entre 2006 y 2013, Perú, un país de 31 millones de habitantes, se convirtió en una de las economías más fuertes de la región, con un modelo elogiado por los organismos financieros internacionales.

Rico en recursos mineros, se sitúa entre los cinco mayores productores mundiales de oro, plata, cobre, zinc, estaño y plomo.

Con el fin de la bonanza de las materias primas, su economía se desaceleró y en 2014 registró un crecimiento de apenas un 2,4%, la cifra más baja en cinco años, debido a las mermas en la minería y la pesca, otros sectores clave.

Pero un buen escenario para sus exportaciones no tradicionales, como el agro, el ingreso de nuevos proyectos mineros y una buena temporada pesquera le permitieron superar expectativas y anotar una expansión del 3,26% el año pasado, un resultado mejor que el de varios países sudamericanos.

Pese a su trayectoria de crecimiento, el país, desde julio de 2011 gobernado por Ollanta Humala, aún tiene una tarea pendiente debido a que un 22,7% de su población en pobreza, según cifras de 2014. Aunque es una situación mucho mejor al 58,7% de diez años antes.

Perú es un país altamente emprendedor. Las micro, pequeñas y medianas empresas dan trabajo a un 80% de la fuerza laboral.

Aún presenta desigualdades entre las divisiones sociales, étnicas y geográficas. La población rural en las montañas de los Andes es particularmente marginada.

Un problema excluyente del país es el narcotráfico, ya que es un importante productor de hojas de coca y de cocaína, actividad que mueve por año unos 8.500 millones de dólares ilegales, según cifras oficiales.

No obstante, registró una caída del 13,9% en el área de tierra cultivada de hoja de coca en 2014, según las últimas cifras de la ONU publicadas en julio de 2015.

Agencia AFP

Dejá tu comentario