Entre mil y tres mil personas, según distintas fuentes, participaron en los incidentes que se desarrollan en ese barrio, donde una multitud de habitantes y militantes nacionalistas y neonazis trataron de atacar un mercado de verduras donde trabajan inmigrantes del Cáucaso.
Los alborotadores acusan a un extranjero de la muerte a puñaladas de un joven ruso la noche del pasado miércoles, cuando trataba de defender a su novia. La Policía interrogó a casi un centenar de personas en relación con el suceso, pero los ánimos se fueron caldeando hasta llegar a los disturbios de ayer.
Los presentes levantaron con contenedores de basura barricadas improvisadas en las calles cercanas a un centro comercial para bloquear el paso a las fuerzas de seguridad, y un grupo de personas volcó un minibús. La Policía detuvo a 380 personas después de que los primeros manifestantes comenzaran a apedrear los cristales de las ventanas.
Los concentrados trataron de sacar de las camionetas policiales a los detenidos, y la policía antidisturbios comenzó a cargar con porras contra la multitud. Después, miles de personas marcharon hacia el mercado de abastos lanzando consignas contra los inmigrantes, y la Policía detuvo al menos a diez personas, según la agencia ITAR-TASS. El Ministerio del Interior dijo que puso en alerta a la Policía de Moscú.
En diciembre de 2010 los nacionalistas rusos se manifestaron en Moscú para protestar por la benevolencia de los órganos de orden público con el sospechoso -un ciudadano ruso de origen caucásico- de asesinar a un simpatizante de un equipo de fútbol local. El resultado fueron disturbios en los que la Policía se vio obligada a proteger a muchachos de apariencia meridional. Los disturbios de ayer fueron "más peligrosos" que los de entonces, señala Svetlana Gannushkina, directora de Asistencia Ciudadana, una ONG dedicada a los inmigrantes. "A diferencia de 2010, cuando los manifestantes eran sólo nacionalistas, ahora se ha sumado a ellos gente normal que ha sido convencida de que todos sus males vienen de los inmigrantes. La campaña electoral por la alcaldía de Moscú dio calor a estos ánimos", explicó la activista.
| Agencias AFP y Reuters, y Ámbito Financiero |


Dejá tu comentario