14 de octubre 2013 - 00:00

Un crimen desató una horda nacionalista en Rusia

Miles de manifestantes nacionalistas y neonazis destrozaron un supermercado atendido por inmigrantes, donde presumiblemente se encontraría el sospechoso del asesinato de  un joven ruso.
Miles de manifestantes nacionalistas y neonazis destrozaron un supermercado atendido por inmigrantes, donde presumiblemente se encontraría el sospechoso del asesinato de un joven ruso.
Moscú - La Policía rusa debió enviar refuerzos al distrito de Biryuliovo, al sur de Moscú, para tratar de controlar las manifestaciones nacionalistas que ayer degeneraron en disturbios masivos en protesta por el asesinato de un joven a manos, supuestamente, de un inmigrante.

Entre mil y tres mil personas, según distintas fuentes, participaron en los incidentes que se desarrollan en ese barrio, donde una multitud de habitantes y militantes nacionalistas y neonazis trataron de atacar un mercado de verduras donde trabajan inmigrantes del Cáucaso.

Los alborotadores acusan a un extranjero de la muerte a puñaladas de un joven ruso la noche del pasado miércoles, cuando trataba de defender a su novia. La Policía interrogó a casi un centenar de personas en relación con el suceso, pero los ánimos se fueron caldeando hasta llegar a los disturbios de ayer.

Los presentes levantaron con contenedores de basura barricadas improvisadas en las calles cercanas a un centro comercial para bloquear el paso a las fuerzas de seguridad, y un grupo de personas volcó un minibús. La Policía detuvo a 380 personas después de que los primeros manifestantes comenzaran a apedrear los cristales de las ventanas.

Los concentrados trataron de sacar de las camionetas policiales a los detenidos, y la policía antidisturbios comenzó a cargar con porras contra la multitud. Después, miles de personas marcharon hacia el mercado de abastos lanzando consignas contra los inmigrantes, y la Policía detuvo al menos a diez personas, según la agencia ITAR-TASS. El Ministerio del Interior dijo que puso en alerta a la Policía de Moscú.

En diciembre de 2010 los nacionalistas rusos se manifestaron en Moscú para protestar por la benevolencia de los órganos de orden público con el sospechoso -un ciudadano ruso de origen caucásico- de asesinar a un simpatizante de un equipo de fútbol local. El resultado fueron disturbios en los que la Policía se vio obligada a proteger a muchachos de apariencia meridional. Los disturbios de ayer fueron "más peligrosos" que los de entonces, señala Svetlana Gannushkina, directora de Asistencia Ciudadana, una ONG dedicada a los inmigrantes. "A diferencia de 2010, cuando los manifestantes eran sólo nacionalistas, ahora se ha sumado a ellos gente normal que ha sido convencida de que todos sus males vienen de los inmigrantes. La campaña electoral por la alcaldía de Moscú dio calor a estos ánimos", explicó la activista.

Agencias AFP y Reuters, y Ámbito Financiero

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